La ONG sostiene que la tauromaquia vulnera el marco constitucional y el bienestar animal.
La organización protectora de animales Biofutura presentó ante el Congreso del Estado de Hidalgo un análisis jurídico en el que argumenta la necesidad de prohibir las corridas de toros, al considerar que contravienen disposiciones constitucionales y principios de bienestar animal.
De acuerdo con el documento entregado a la Comisión de Legislación y Puntos Constitucionales, la iniciativa de prohibición se encuentra alineada con el marco constitucional federal y local, particularmente en materia de derechos humanos en su vertiente de protección animal.
El análisis refiere que el artículo 4º de la Constitución federal establece la prohibición del maltrato animal y la obligación del Estado de garantizar su protección, cuidado y conservación. En el ámbito estatal, señala que la Constitución de Hidalgo reconoce a los animales como seres sintientes, sujetos de tutela, con derecho a condiciones de bienestar y dignidad.
En ese sentido, Biofutura sostiene que no existen excepciones legales que permitan prácticas que impliquen maltrato, por lo que la Ley de Protección y Trato Digno para los Animales del estado debe apegarse a dicho enfoque, lo que implicaría la prohibición de la tauromaquia en su forma actual.
El documento también incorpora argumentos técnicos sobre el sufrimiento de los toros durante las corridas, citando que especialistas concluyen que estos espectáculos generan lesiones sistemáticas, dolor y una muerte prolongada sin pérdida inmediata de la conciencia, lo que se considera contrario a estándares técnicos y normativos.
Asimismo, la organización señala que estas prácticas son incompatibles con principios éticos y de bienestar animal a nivel nacional e internacional, además de cuestionar su carácter cultural cuando implican sufrimiento innecesario.
Entre otros puntos, Biofutura advierte que las corridas de toros pueden vulnerar el derecho de niñas, niños y adolescentes a vivir en entornos libres de violencia, y plantea que no generan beneficios para los ecosistemas, además de asociarlas con procesos históricos de imposición cultural.
El análisis también retoma criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al señalar que ninguna práctica que implique maltrato o sufrimiento innecesario de animales puede considerarse protegida como expresión cultural.
Finalmente, la organización hizo un llamado a las y los legisladores locales para avanzar en la prohibición de las corridas de toros en Hidalgo, bajo el argumento de garantizar el cumplimiento del mandato constitucional en materia de protección animal.

