Estudian el fenómeno de la celebración masiva y social
Las calles de México se han transformado en un auténtico carnaval gracias al futbol. Con el desarrollo de la Copa Mundial de la FIFA 2026, cientos de miles de aficionados han tomado los espacios públicos para festejar el buen paso de la selección mexicana. Para comprender este fenómeno de masas, Sergio Varela Hernández, especialista en sociología y antropología del deporte de la UNAM, explicó que estas manifestaciones responden a una necesidad profundamente humana: la celebración en comunidad.
El Mundial como una “comunidad imaginada”
El académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales señaló que los grandes torneos internacionales están estructurados intencionalmente alrededor de símbolos patrios e himnos, lo que detona un fuerte sentimiento nacionalista.
Para explicar cómo un partido conecta a personas desde Chiapas hasta Baja California, Varela retomó el concepto de “comunidad imaginada” del politólogo Benedict Anderson:
“Una nación es tan grande que ninguno de sus individuos conoce personalmente a todos los demás, pero existen fenómenos como éstos que nos permiten sentirnos parte de ella. Compartimos símbolos, emociones y experiencias que nos hacen sentir parte de la misma colectividad”.
Un carnaval moderno que rompe la rutina
Apoyado en las ideas del teórico Mijaíl Bajtín, el doctor en Antropología describió las celebraciones actuales como una especie de carnaval, un espacio de reunión social donde se suspenden temporalmente las rutinas diarias y las regulaciones sociales se distienden. En las calles, la gente se reúne con desconocidos para reafirmar sus sentimientos de pertenencia y liberar tensiones.
Finalmente, el especialista recordó que esta respuesta colectiva no es nueva, ya que forma parte de la historia mexicana desde los mundiales de 1970 y 1986. La clave del éxito de este fenómeno radica en la incertidumbre y esperanza que genera el deporte, donde la posibilidad de lo inesperado mantiene fascinada a toda la población.


