Cuatro años de “la transformación”, seguridad, la falla.
Cuatro años recién cumplidos del triunfo histórico del hoy gobernador Julio Menchaca Salazar, quien sacó al PRI del palacio de gobierno en Plaza Juárez.
Durante la Mesa de Análisis de CentralMX, de este miércoles, el punto coincidente es la falla en la estrategia de seguridad.
Quizá no sea una responsabilidad absolutamente estatal, pues las fuerzas federales, desde el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, abandonaron a su suerte a los estados, Hidalgo incluido.
De ahí el descontrolado aumento en el delito del robo de hidrocarburos, conocido como huachicol, en el que la narrativa oficial se ha empeñado en hacer creer que Hidalgo no es primer lugar nacional cuando no ha dejado de serlo nunca.
El mismo vano esfuerzo en matizar la imparable caída en el índice de seguridad estatal, aunque es cierto que seguimos entre los 10 estados más seguros, la constante caída ha llevado a Hidalgo del primero al noveno lugar en apenas una década.
El Departamento de Estado del gobierno estadounidense señaló que en Hidalgo existen “grupos terroristas”, lo que podría parecer exagerado, hasta que nos detenemos a revisar que, apenas el domingo pasado, dos hombres fueron encontrados sin vida y completamente calcinados al interior de una construcción en obra negra, ubicada en la colonia Jacarandas, a espaldas del Centro de Reinserción Social (Cereso) para Adultos de Pachuca.
¿Quién podría atreverse a decir que eso no es terrorismo?
¿Quién podría atreverse a repetir la vieja confiable de que son “hechos aislados”?


