No se anuncian mecanismos similares en otras iglesias del estado.
La Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Hidalgo instaló un “Buzón de la Paz” en la Basílica de Santa María de Guadalupe, en Pachuca, para recibir información anónima y confidencial que contribuya a localizar a personas desaparecidas.
Sin embargo, hasta el momento no se ha informado públicamente sobre la instalación de mecanismos similares en templos de otras denominaciones religiosas de la entidad.
La iniciativa, anunciada por la Secretaría de Gobierno de Hidalgo, fue posible mediante la colaboración del sacerdote Julián Marciano Reyes García, quien facilitó un espacio dentro del recinto católico para que cualquier persona pueda depositar información relacionada con el paradero de personas reportadas como desaparecidas.
De acuerdo con cifras oficiales de la propia dependencia, Hidalgo cuenta con 71 denominaciones religiosas y 241 asociaciones religiosas registradas, mientras que un registro de establecimientos identificaba al menos 1,687 centros de culto en el estado.
El Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI documentó que 301 mil 786 hidalguenses profesaban alguna religión protestante o cristiana evangélica, mientras que 2 millones 475 mil 984 personas se identificaban como católicas.
A ellos se sumaban 150 mil 61 personas que se declararon creyentes sin adscripción religiosa y 141 mil 682 que manifestaron no profesar ninguna religión, además de integrantes de comunidades judías, musulmanas, espiritualistas y otras expresiones religiosas.
En conjunto, poco más de 600 mil habitantes de Hidalgo no se identificaban como católicos, según los datos censales de 2020, lo que representa un sector de la población que también podría participar en mecanismos comunitarios de recepción de información sobre personas desaparecidas.
Pese a esta diversidad religiosa, el anuncio de la Secretaría de Gobierno únicamente refiere la instalación del buzón en la Basílica de Guadalupe de Pachuca, sin precisar si existen acuerdos con otras iglesias, asociaciones religiosas o espacios comunitarios para ampliar la cobertura de esta iniciativa.
La dependencia tampoco informó si se tiene previsto instalar buzones en otros municipios, cuántos puntos de recepción de información operan actualmente bajo este esquema ni cuáles son los procedimientos para canalizar los datos recibidos a las autoridades responsables de las búsquedas.
La instalación del Buzón de la Paz abre así la posibilidad de extender este mecanismo a templos de otras denominaciones religiosas y espacios de participación ciudadana, con el propósito de ampliar los canales para obtener información que contribuya a la localización de personas desaparecidas en Hidalgo.


