La obra, de cinco mil millones de pesos, acumula fallas desde que fue inaugurada por Claudia Sheinbaum.
A casi dos meses de permanecer cerrada por daños en su infraestructura, la carretera Real del Monte–Huasca fue reabierta parcialmente este 1 de noviembre, únicamente en dirección a Pachuca y para vehículos ligeros, luego de los trabajos realizados por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), en coordinación con el Gobierno de Hidalgo y el Ayuntamiento de Omitlán de Juárez.
La vialidad permaneció sin circulación durante aproximadamente 55 días, desde el cierre registrado entre el 7 y el 8 de septiembre, cuando se detectaron desplazamientos de un talud, deformaciones en la carpeta asfáltica y afectaciones a un muro de contención, entre los kilómetros 18+900 y 19+140.
La reapertura ocurre poco más de 19 meses después de que la carretera fuera inaugurada, por la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Julio Menchaca, el 23 de marzo de 2025, como parte de una obra federal cuya inversión fue reportada en más de 5 mil millones de pesos y que presentó problemas en su operación durante sus primeros meses de servicio.
De acuerdo con los informes de la SICT, las afectaciones que provocaron el cierre estuvieron relacionadas con la saturación del terreno por lluvias, la fractura de una tubería de agua potable y filtraciones procedentes de un antiguo depósito de agua en desuso, ubicado en la parte superior del talud.
El terreno afectado contiene residuos mineros conocidos como jales, cuya composición y condiciones de humedad contribuyeron a la inestabilidad del suelo, ocasionando desplazamientos, asentamientos y deformaciones sobre la superficie de rodamiento.
El director del Centro SICT Hidalgo, Pablo Octavio Olvera Sánchez, informó en octubre que el antiguo depósito, utilizado por la Compañía Real del Monte, tenía capacidad superior a un millón de litros y presentaba filtraciones. También señaló que durante la construcción de la carretera hubo oposición vecinal al vaciado de esa instalación.
La dependencia federal indicó que era necesario realizar estudios geofísicos para determinar las condiciones del subsuelo y definir las obras de reparación definitiva.
La carretera, inaugurada en marzo de 2025, comenzó a operar mientras persistían críticas por las condiciones de algunos de sus componentes y los trabajos complementarios del proyecto, entre ellas, dos exhortos de la diputada local panista Claudia Luna Islas. Su posterior cierre por inestabilidad del terreno volvió a colocar bajo revisión las condiciones técnicas de la infraestructura.
Con la apertura parcial anunciada por Protección Civil de Hidalgo, el tránsito se permite exclusivamente por el cuerpo B, con acceso a la altura del punto conocido como El 80 y únicamente en sentido hacia Pachuca.
Hasta el momento, las autoridades no han establecido una fecha para la reapertura completa de la carretera.
El cierre prolongado de una vialidad inaugurada apenas el año pasado mantiene pendiente conocer el resultado de los estudios técnicos, el costo de las reparaciones y si las condiciones que provocaron los daños fueron identificadas y atendidas durante la construcción de la obra.


