Mujeres enfrentan menor participación laboral, menores ingresos y mayor carga de cuidados.

Mujeres enfrentan menor participación laboral, menores ingresos y mayor carga de cuidados.

En México persisten importantes desigualdades entre hombres y mujeres en el mercado laboral, tanto en participación económica como en ingresos y distribución del trabajo doméstico, de acuerdo con un análisis de la organización México ¿Cómo Vamos?, que examina los principales indicadores laborales del país.

El estudio señala que, aunque se han registrado avances en materia de igualdad, las brechas estructurales continúan afectando de forma desproporcionada a las mujeres, especialmente en aspectos como la remuneración, el acceso a puestos de liderazgo y la carga del trabajo de cuidados no remunerado.

De acuerdo con los datos presentados, la tasa de participación laboral de las mujeres es de 46 por ciento, significativamente menor al 75 por ciento registrado entre los hombres, lo que refleja la menor incorporación femenina al mercado de trabajo.

En términos de ingresos también persiste una diferencia relevante. El ingreso laboral promedio mensual en México es de 10 mil 547 pesos, pero mientras los hombres perciben en promedio 11 mil 296 pesos, las mujeres reciben 9 mil 434 pesos.

La brecha también se observa al analizar los tipos de empleo. En el trabajo formal, los hombres registran un ingreso promedio de 14 mil 733 pesos, frente a 13 mil 98 pesos de las mujeres. En el empleo informal la diferencia se mantiene: 8 mil 392 pesos para hombres contra 6 mil 313 pesos para mujeres.

El análisis explica que una de las principales razones detrás de estas diferencias es la distribución desigual del trabajo doméstico y de cuidados. En promedio, las mujeres dedican 41 horas semanales a tareas del hogar y cuidados no remunerados, más del doble de las 19 horas que destinan los hombres.

Esta situación, señala la organización, limita la disponibilidad de tiempo para participar en el mercado laboral o acceder a puestos de mayor responsabilidad, lo que a su vez amplía las brechas salariales a lo largo de la vida profesional.

Asimismo, muchas mujeres se emplean en el sector informal porque ofrece mayor flexibilidad para combinar trabajo remunerado con responsabilidades familiares. Sin embargo, esta condición también implica menores ingresos, falta de seguridad social y mayor vulnerabilidad laboral.

México ¿Cómo Vamos? advierte que estas dinámicas explican por qué las mujeres enfrentan con mayor frecuencia situaciones de pobreza laboral, al tener menor acceso a empleos bien remunerados y mayor carga de trabajo no pagado.

La organización subraya que comprender estas desigualdades es fundamental para el diseño de políticas públicas que impulsen un sistema de cuidados, reduzcan la informalidad y promuevan la igualdad de oportunidades, con el objetivo de construir una economía más equitativa en la que el talento no esté condicionado por el género.

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