Decreto Ambiental: No cesa la burla inhumana a la población hidalguense.
A cuatro días de finalizar el sexenio de Andrés Manuel López Obrador y con cinco años de retraso, el Diario Oficial de la Federación publicó el decreto que declara zona de restauración ecológica el área de influencia de la presa Endhó, en Hidalgo.
El grave problema de contaminación en la región tiene más de tres décadas, sin duda, pero se acentuó con hechos más recientes como la inundación con aguas negras -sí, la ordenada en el gobierno de la CDMX de la hoy presidenta de la República- y la declaración de un llamado “infierno ambiental”, cuya presión social obligó al gobierno de López Obrador a publicar, a las carreras, un decreto mal hecho y pensado únicamente para desfogar la presión y cerrar como héroe, gracias a las porras propagandísticas, esas sí muy eficaces.
Desde 2019, la Secretaría de Medio Ambiente Federal, emitió la declaratoria de Emergencia Ambiental para la región de Tula por la contaminación del aire, agua y suelo que ha vuelto a la zona inhabitable, sin embargo, nada se ha concretado hasta ahora.
Con comunicados llenos de consignas políticas, la Semarnat ha informado que trabaja para dar atención a las diferentes problemáticas ambientales “e injusticias a las que fueron sometidas las poblaciones de diferentes regiones de nuestro país”.
Datos publicados por CentralMX hasta noviembre de 2025 confirman que las acciones ambientales establecidas siguen sin cumplimiento pleno.
Hace más de un año la dependencia informó que el “infierno ambiental” sería puesto a consulta, para saber si era lo suficientemente grave como para emitir la declaratoria de emergencia anunciada hace un lustro.
Si con comunicados pletóricos de propaganda y lambisconería se diera resultados, la región de Tula sería un paraíso.
México sería… como Dinamarca.


