Expertas de la UNAM llaman a la empatía y respeto al binomio.
Los perros guía no son solo animales de compañía; son seres con un entrenamiento especializado que otorgan libertad y seguridad a personas con discapacidad visual. Según Lucía Pérez Manrique, especialista de la FMVZ de la UNAM, estos canes poseen un “criterio propio” que les permite sortear baches, banquetas levantadas y obstáculos que un humano no podría detectar por sí solo.
El binomio: Un vínculo de vida
El concepto de binomio (humano-perro) es fundamental. La etóloga Pérez Manrique, quien perdió la visión de un ojo tras un accidente, entrena a su perra Kalinka para recuperar su autonomía. Sin embargo, destaca que aún existe una grave falta de empatía en la sociedad, ya que muchas personas no ceden el paso al ver el arnés de servicio.
25 años de labor en México y Latinoamérica
Silvia Lozada Badillo, egresada de la Facultad de Derecho de la UNAM, fundó hace un cuarto de siglo la primera Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos (EEPGC) en Culhuacán.
- Logros: Han formado 135 binomios exitosos.
- Función: Los perros se entregan en comodato (préstamo) para asistir a quienes más lo necesitan.
- Regla de oro: Cuando veas un perro guía trabajando, no lo acaricies, no lo distraigas ni le des comida. Si deseas ayudar, dirígete directamente a la persona.
El complejo camino del adiestramiento
Entrenar a un lazarillo es una tarea de alta precisión. Efrén González Bermúdez, adiestrador profesional con 25 años de experiencia, explica que el proceso es riguroso:
- Temperamento: El perro no debe ser temeroso ni agresivo; debe tener un equilibrio emocional absoluto.
- Socialización: Se les entrena en entornos reales como el Metro, restaurantes y tiendas para que no se sobrestimulen con el tráfico.
- Vida laboral: Un perro guía trabaja activamente alrededor de ocho años antes de su jubilación.
Marco Legal y Restricciones
En México, la Ley de los Derechos de las Personas Usuarias de Perros Guías estipula que estos animales pueden ingresar a casi cualquier servicio público. Las únicas restricciones por motivos de higiene y seguridad son:
- Quirófanos y unidades de cuidados intensivos.
- Zonas de manipulación de alimentos.
- Piscinas y áreas con medidas higiénicas especiales.
Actualmente, existen poco más de 100 binomios activos en el país. El reto principal sigue siendo la logística y el costo del entrenamiento, pero sobre todo, la educación de la ciudadanía para respetar el trabajo de estos ejemplares que, literalmente, salvan vidas.


