La estrategia se desarrolló durante el ciclo escolar 2025-2026 para fortalecer la educación ambiental y promover la recuperación de áreas verdes mediante la elaboración de esferas de arcilla con semillas de especies nativas.
El Instituto Hidalguense de Educación (IHE), a través de la Dirección de Programas Curriculares y el Departamento de Ciencia y Tecnología, llevó a cabo durante el ciclo escolar 2025-2026 el taller “Recuperación del medio ambiente con bombas de vida” en escuelas de educación básica de la entidad, con el objetivo de fortalecer la conciencia ambiental entre la comunidad escolar.
El secretario de Educación Pública de Hidalgo y titular del IHE, Natividad Castrejón Valdez, informó que esta estrategia forma parte de las acciones orientadas a promover una educación con enfoque social, ambiental y humanista, mediante la participación de estudiantes y personal educativo en proyectos interdisciplinarios relacionados con el cuidado del medio ambiente.
El taller incluyó actividades teóricas y prácticas para la elaboración de las denominadas “bombas de vida”, esferas de arcilla que contienen semillas de especies nativas y que buscan contribuir a la recuperación de áreas verdes y al equilibrio de los ecosistemas.
De acuerdo con el funcionario, esta iniciativa se alinea con los principios de la Nueva Escuela Mexicana al incorporar la educación ambiental como un eje transversal de la formación integral de niñas, niños y adolescentes, a través de experiencias de aprendizaje con impacto en sus comunidades.
Castrejón Valdez explicó que la técnica empleada está basada en el método japonés Nendo Dango, que consiste en fabricar esferas de arcilla con semillas de árboles endémicos para posteriormente dispersarlas en zonas donde se pretende restaurar la cobertura vegetal. Una vez secas y bajo condiciones adecuadas de humedad y suelo, las semillas pueden germinar y favorecer el crecimiento de nuevo arbolado.
Finalmente, el titular del IHE señaló que esta actividad busca generar conciencia sobre la importancia del cuidado del agua, la conservación de los ecosistemas y la responsabilidad compartida en la protección del medio ambiente, además de fomentar la participación de la comunidad escolar en acciones de restauración ecológica.


