CNDH y CDHEH arrastran críticas ciudadanas por sesgos a favor del poder.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH) firmaron un convenio de colaboración para fortalecer acciones conjuntas de promoción, estudio, enseñanza, defensa y divulgación de los derechos humanos.
De acuerdo con el comunicado DGDDH/054/2026, la presidenta de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra, sostuvo que el modelo de Ombudsman “está agotado”, por lo que insistió en impulsar la creación de una “verdadera Defensoría Nacional de los Derechos del Pueblo”.
El acuerdo firmado entre ambas instituciones contempla la elaboración y ejecución de programas de capacitación, planes de estudio y cursos presenciales y en línea enfocados en la protección y promoción de los derechos fundamentales.
La CNDH señaló que estas acciones buscan garantizar que la educación para la paz y los derechos humanos sea accesible, pertinente y transformadora, además de generar impacto en la vida social y en la consolidación del Estado democrático de derecho.
Rosario Piedra indicó que la coordinación entre organismos permitirá mejorar la defensa de los derechos humanos y fortalecer la comunicación institucional entre instancias nacionales y estatales.
Asimismo, afirmó que desde hace seis años la CNDH atraviesa un proceso de transformación profunda para pasar de una institución “reactiva” a una “Defensoría del Pueblo” enfocada en prevenir violaciones a derechos humanos.
Por su parte, la presidenta de la CDHEH, Ana Karen Parra Bonilla, destacó que el convenio parte de la premisa de hacer las cosas de manera distinta y fortalecer la coordinación para brindar resultados efectivos en la atención a víctimas.
También señaló la necesidad de transformar procesos administrativos y burocráticos para optimizar la defensa y protección de los derechos humanos.
La ombudsperson hidalguense agregó que la colaboración con la CNDH ha permitido generar acciones concretas para fortalecer la atención a las personas, así como agilizar la transferencia de información entre ambas instituciones.
Finalmente, Parra Bonilla aseguró que actualmente se vive un “momento turbulento” en materia de derechos humanos, por lo que consideró indispensable fortalecer las alianzas y la capacidad de diálogo para avanzar en acciones concretas.
Colectivos, víctimas y activistas han acusado omisiones, revictimización y falta de autonomía frente a gobiernos

Ambos organismos y sus titulares han recibido cuestionamientos públicos por presuntas omisiones, cercanía con gobiernos y falta de resultados en favor de víctimas.
En el caso de la CNDH, encabezada por Rosario Piedra Ibarra, organizaciones civiles y colectivos de búsqueda han señalado una pérdida de autonomía frente al gobierno federal desde el inicio de la actual administración del organismo en 2019.
Uno de los principales episodios de crítica ocurrió cuando Piedra Ibarra aseguró que la CNDH “forma parte del Estado” y no debe asumirse como un contrapeso del poder, declaración que fue interpretada por activistas como una postura alineada al gobierno federal.
Familias de personas desaparecidas y organismos defensores también han acusado a la Comisión Nacional de minimizar la crisis de desapariciones en México y mantener una narrativa cercana a la postura oficial.
Incluso, en 2026 colectivos promovieron solicitudes de juicio político contra Rosario Piedra por presuntas omisiones e inacción ante casos de desaparición forzada.
Además, organizaciones civiles y medios especializados han cuestionado la efectividad de las recomendaciones emitidas por la CNDH, al señalar bajos niveles de cumplimiento y una disminución en su impacto real frente a violaciones graves de derechos humanos.
La reelección de Rosario Piedra al frente del organismo nacional también provocó críticas de asociaciones defensoras de derechos humanos que cuestionaron la transparencia del proceso y la independencia política de la institución.
En Hidalgo, la Comisión de Derechos Humanos del Estado (CDHEH), presidida por Ana Karen Parra Bonilla, también ha enfrentado señalamientos por parte de colectivos y activistas.
Uno de los casos más polémicos ocurrió tras una representación organizada por la Comisión relacionada con migración, que fue señalada por organizaciones feministas y defensoras de derechos humanos como un acto de revictimización hacia personas migrantes.
La polémica derivó en exigencias de destitución contra la ombudsperson hidalguense y posteriormente en una disculpa pública por parte de la Comisión estatal.
Asimismo, colectivos han acusado a la CDHEH de mantener una postura poco crítica frente a autoridades estatales y municipales en casos de violencia de género, abuso institucional y atención a víctimas.
A estos cuestionamientos se sumaron conflictos internos dentro de la propia Comisión estatal, luego de que trabajadores denunciaran presunto hostigamiento laboral y solicitaran investigar la actuación de Ana Karen Parra Bonilla.
A estos cuestionamientos se sumó la promesa incumplida de Ana Karen Parra Bonilla de reducir su salario “por congruencia con el pueblo”, planteamiento realizado al asumir la presidencia de la Comisión, pero que posteriormente fue objeto de críticas debido a que no se concretó una disminución visible en sus percepciones.


