Acusa posible violación constitucional y advierte que recurrirá a amparo; señala que el inmueble ha sido rescatado y utilizado “por más de dos décadas para actividades culturales”.
La Fundación Arturo Herrera Cabañas denunció un presunto intento de desalojo del inmueble que ocupa en el Centro Histórico de Pachuca, donde ha desarrollado actividades culturales, artísticas y de promoción de derechos humanosdurante más de tres décadas.
En un comunicado dirigido a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y al gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar, la organización señaló que se busca retirarles el edificio que han utilizado como sede, pese a que —afirman— “fue recuperado y rehabilitado por la propia fundación tras encontrarse en estado de abandono”.
De acuerdo con el documento, el inmueble presentaba daños estructurales severos desde hace más de 20 años, incluso con afectaciones derivadas del huracán Pauline, por lo que integrantes de la asociación realizaron trabajos para evitar su colapso y habilitarlo como espacio cultural.
La fundación sostuvo que durante 32 años ha impulsado exposiciones, talleres, seminarios, conciertos, publicaciones y actividades comunitarias, además de resguardar un acervo de aproximadamente 40 mil libros, así como documentos, archivos y obras artísticas.
Asimismo, indicó que el espacio ha sido sede de expresiones culturales locales y nacionales, así como punto de encuentro para organizaciones civiles, colectivos, académicos y artistas, contribuyendo a la vida cultural de la capital hidalguense.
En el comunicado, firmado por la presidenta de la organización, la doctora Irma Eugenia Gutiérrez Mejía, se señala que la fundación no cuenta con presupuesto estatal y que sus actividades se sostienen con aportaciones y mecanismos propios, como una barra de café destinada a financiar sus proyectos.
La organización acusó que el argumento oficial para el desalojo estaría relacionado con un supuesto uso con fines de lucro, lo cual rechazó, al asegurar que los recursos obtenidos se destinan íntegramente a sus actividades culturales.
Además, advirtió que el intento de desalojo “podría vulnerar el artículo 14 constitucional”, al no haberse llevado a cabo —según su versión— un procedimiento legal previo, por lo que ya se solicitó la protección de la justicia federalmediante un amparo.
Finalmente, la fundación expresó que continuará sus labores culturales y de promoción social, al tiempo que llamó a la sociedad y a las autoridades a reconocer la importancia de preservar espacios dedicados a la difusión artística y el diálogo comunitario.


