Más allá del estigma, entender el trastorno bipolar hoy

Más allá del estigma, entender el trastorno bipolar hoy

Salud mental, una prioridad global que afecta al 2% de la población

En el marco del Día Mundial del Trastorno Bipolar, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señala que, de acuerdo con el Manual Diagnóstico y Estadístico de los trastornos mentales (DSM-5), el trastorno bipolar es una enfermedad mental derivada de la alteración de los mecanismos bioquímicos que regulan las emociones. Este padecimiento, que afecta por igual a hombres y mujeres, se ha consolidado como un problema de salud global debido a su impacto sanitario, económico y al profundo sufrimiento personal que genera.

Variantes de la enfermedad

La intensidad de los síntomas define dos categorías principales:

  • Tipo I: Es la forma clásica. Se distingue por fases maníacas intensas (que pueden incluir delirios y alucinaciones) y periodos de depresión profunda con apatía e insomnio.
  • Tipo II: Se caracteriza por depresiones intensas y fases de euforia moderada llamadas hipomanía. En este tipo, la persona suele mostrarse más sociable o activa, lo que a veces se confunde con un simple cambio de carácter.

Tratamiento integral: Medicación y Psicoterapia

Aunque no existe una causa única, la combinación de factores biológicos y ambientales requiere un abordaje multidisciplinario:

  • Farmacología: Uso de estabilizadores del estado de ánimo y antipsicóticos atípicos para controlar las crisis.
  • Psicoterapia: Conocida como “terapia de diálogo”, ayuda a identificar y cambiar pensamientos problemáticos, ofreciendo estrategias de afrontamiento tanto al paciente como a su familia.

El rol clave de la enfermería

El profesional de enfermería es fundamental en el seguimiento diario, desempeñando tareas críticas como:

  1. Evaluación regular del estado de ánimo y detección de riesgos de seguridad.
  2. Regulación de la estimulación ambiental y promoción de ciclos adecuados de sueño/vigilia.
  3. Implementación de técnicas de relajación y fomento de la actividad física.
  4. Apoyo en la identificación de factores desencadenantes mediante el uso de diarios de emociones.
  5. Administración de medicamentos y contención de conductas disruptivas durante episodios maníacos.

Apoyo a la red familiar

Reconocer la enfermedad es el primer paso para eliminar el estigma social. Es vital orientar a los cuidadores primarios para que mantengan la paciencia y busquen apoyo en grupos de autoayuda, transformando el entorno del paciente en un espacio de comprensión y seguridad.

administrator

Noticias Relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *