El retorno de Israel Félix y del “manto purificador” de Morena.
El Consejo Nacional de Morena aprobó en julio de 2025 la creación de una Comisión Evaluadora de Incorporaciones, popularmente conocida como “comisión antichapulines”, con el objetivo de filtrar el ingreso de políticos provenientes de otros partidos y evitar el oportunismo.
La comisión fue impulsada por la dirigencia nacional de Morena, concretamente por Luisa María Alcalde Luján, para dar, dijo, certeza y transparencia a las nuevas incorporaciones.
El objetivo que, se supone, tiene esa comisión es validar la adhesión de nuevos militantes para asegurar que compartan los ideales y “los principios” (una burla) de la “Cuarta Transformación” y no tengan historiales cuestionables.
Como por ejemplo expresidentes de otros partidos que atacaron con febril pasión y violencia a Morena y sus líderes y ahora forman parte de “la transformación”.
O políticos profesionales que buscaron cabida en hasta tres partidos diferentes antes de llegar a Morena, con las puertas abiertas por tan fieles convicciones.
Esa comisión resulta una vacilada cuando el presidente de Morena abre las puertas a prácticamente cualquiera que venga de la administración de Omar Fayad, cuestionada, investigada y revelada por este gobierno como la más corrupta en la historia reciente del estado.
Finalmente, el “manto purificador” que el partido en el poder volvió famoso en todo el país, continúa en funciones.
Finalmente, todo se reduce a decir que apoyan a la presidenta, al gobernador y a la “Cuarta Transformación”, que todo es por amor al pueblo (y nunca por vulgares ansias de poder) y listo.
Los durísimos requisitos para vigilar la calidad moral de sus integrantes y aspirantes, el “partido – movimiento” tienen más filtraciones que una coladera.


