Murciélagos colonizan edificios en Tlalpan: UNAM
Al caer el atardecer en la Unidad Habitacional Hueso Periférico, en la alcaldía Tlalpan, ocurre uno de los fenómenos más sorprendentes de la vida urbana: miles de murciélagos salen de su refugio entre los edificios 12 y 14 para recorrer el cielo nocturno en busca de insectos, contribuyendo de manera directa al equilibrio ecológico de la Ciudad de México.
Debido al crecimiento acelerado de la mancha urbana y la consecuente pérdida de su hábitat natural, estos mamíferos alados —que ya habitaban la zona antes de la construcción del complejo en la década de 1980— encontraron en las grietas estructurales un nuevo hogar. Ante este escenario, el proyecto interinstitucional “Guardianes A-lados” trabaja activamente para promover una convivencia armónica entre los colonos y los quirópteros, erradicando mitos y temores infundados.
Monitoreo científico de la colonia urbana
El equipo operativo está integrado por Ameyalli Marín Ventura y Liliana Rosas Durán, del Laboratorio de Ecología y Conservación de Vertebrados (LECVT) de la UNAM, en conjunto con Andrea Pamela Martínez Romero, socióloga de la UAM Xochimilco. Bajo la guía especializada del Dr. Rodrigo Medellín Legorreta y la Dra. Claudia Moreno Arzate, se ha identificado la presencia de tres especies predominantemente insectívoras:
- Tadarida brasiliensis (Murciélago guanero de cola libre).
- Nyctinomops macrotis (Murciélago orejudo grande).
- Myotis velifer (Murciélago pardo de las cuevas).
Refugio y zona de crianza: Los espacios estrechos entre las estructuras de los edificios (de 9 a 10 centímetros) ofrecen condiciones óptimas de temperatura y protección contra depredadores. La colonia es dinámica y, durante las temporadas de reproducción y crianza, la población llega a superar los 5,000 individuos, quienes aprovechan la cercanía con las zonas chinamperas y cuerpos de agua para alimentarse.
Educación ambiental contra la desinformación
La convivencia se volvió un tema prioritario tras el confinamiento por la pandemia de COVID-19, cuando los residentes notaron una mayor acumulación de guano (excremento de murciélago) en áreas comunes. Además de las molestias por el olor, el proyecto enfrenta barreras culturales debido a la desinformación que cataloga a estos animales como peligrosos o vectores radioactivos.
Para mitigar el conflicto, Guardianes A-lados despliega talleres de divulgación científica y educación ambiental, destacando el rol de los murciélagos como controladores naturales de plagas urbanas y agrícolas. Asimismo, se promueve la empatía comunitaria al visibilizar sus complejos comportamientos sociales, tales como el cuidado parental y el establecimiento de “guarderías” dentro de los refugios.
Aprovechamiento sostenible del guano
Una de las soluciones más innovadoras de la iniciativa ha sido transformar un problema de limpieza en una oportunidad sustentable. Debido a que el guano es un sustrato orgánico rico en nitrógeno, fósforo y potasio, el equipo capacita a vecinos, jardineros y personal de la alcaldía en su recolección segura para reutilizarlo como fertilizante de alta calidad en huertos urbanos y en las chinampas locales.
De cara al futuro, las especialistas señalan que este caso no es un hecho aislado en la capital, por lo que buscan consolidar un plan de manejo formal de la colonia que sirva como precedente para el desarrollo de políticas públicas orientadas a la protección de la biodiversidad y la fauna silvestre en entornos metropolitanos.


