El secretario de Gobierno aseguró que la PGJEH mantiene abierta la investigación por la muerte de Román de la Cruz.
El secretario de Gobierno de Hidalgo, Guillermo Olivares Reyna, descartó que el asesinato del sacerdote Román de la Cruz, originario de Lolotla, esté relacionado con conflictos religiosos en la Huasteca hidalguense.
En entrevista, el funcionario señaló que se trató de un hecho que generó consternación y precisó que la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) continúa con las investigaciones para esclarecer el caso.
“Son casos que duelen, que lastiman, pero es un caso más que se resuelve”, expresó Olivares Reyna, al reiterar que no existen elementos para hablar de un escenario de confrontación religiosa en esa región de la entidad.
El secretario de Gobierno recordó que recientemente circuló en redes sociales un video de una reunión entre el encargado del despacho de la PGJEH, Francisco Fernández Hasbun, y el obispo de Huejutla, José Hiraís Acosta Beltrán.
Durante ese encuentro, el representante religioso agradeció al Ejecutivo estatal las acciones emprendidas para avanzar en el esclarecimiento del asesinato del párroco.
Olivares Reyna sostuvo que el gobierno estatal mantiene comunicación no sólo con la Iglesia católica, sino también con las distintas expresiones religiosas que tienen presencia en Hidalgo.
“Nos reunimos y se habla de distintos tópicos. Ahora que viene el tema electoral, seguramente vamos a sentarnos y vamos a hablar sobre ello. Pero podemos decir que hay una excelente relación con todas las representaciones de iglesias que hay en el estado”, manifestó.
El funcionario indicó que será la PGJEH la instancia encargada de proporcionar posteriormente mayor información sobre los avances de la investigación.


