El hábito diario previene severas fallas neurológicas y físicas
Con el firme propósito de blindar el organismo, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Hidalgo lanzó un llamado urgente a la población para priorizar el consumo de agua simple potable. Esta medida resulta clave para preservar las funciones cognitivas y físicas, sirviendo además como un escudo protector frente a los padecimientos crónicos detonados por la ingesta de bebidas ultra procesadas y azucaradas.
De acuerdo con la explicación científica, este recurso natural constituye el pilar de nuestra composición biológica. “El cuerpo humano se compone principalmente de entre 50% y 65% de agua, por ello al ser el principal componente, el consumo de agua brinda grandes beneficios, como permitir la absorción de nutrientes esenciales, lubricar las articulaciones y mejorar la función digestiva”, subrayó la coordinadora de Nutrición y Dietética del IMSS en Hidalgo, Mireya Velázquez Serrano.
Beneficios biológicos y dosis diaria recomendada
A través de una hidratación correcta, el organismo experimenta múltiples mejoras inmediatas que optimizan la calidad de vida:
- Combate el cansancio: Alivia de forma efectiva la fatiga.
- Alivio neurológico: Reduce la incidencia del dolor de cabeza y la migraña.
- Activación digestiva: Aumenta la tasa de metabolismo, facilitando la digestión y evitando el molesto estreñimiento.
- Efecto estético y celular: Favorece la reposición de los tejidos de la piel, su hidratación y el aumento de su elasticidad.
Respecto a las cantidades óptimas, la coordinadora de nutrición detalló que la meta diaria idónea de agua natural es de 2 litros para mujeres y 2.5 litros para hombres, posicionándola como la alternativa por excelencia para mantener el equilibrio del organismo.
Los graves riesgos de la deshidratación
En los momentos en que el cuerpo recibe el volumen adecuado de líquido, se experimenta un fortalecimiento directo del sistema inmunológico, lo que ayuda a combatir enfermedades comunes como la gripe y disminuye el riesgo de sufrir ataques al corazón.
Por el contrario, la falta de líquidos detona un escenario peligroso: el organismo restringe la irrigación cerebral y se reducen drásticamente las actividades neurológicas. Esta condición puede provocar desmayos, mareos e incluso inducir un estado de coma, afectando con mayor severidad a menores de edad y personas de la tercera edad.
A manera de conclusión, la institución médica exhorta a las familias hidalguenses a adoptar el hábito de beber agua natural todos los días, erradicar las bebidas con altos índices de azúcar y disminuir el consumo de alcohol para asegurar una vejez plena y saludable.
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