El exbuque se transforma en refugio de biodiversidad marina.
Desde las costas de Tamaulipas, en el punto donde convergen la Laguna Madre y el Golfo de México, la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, encabezó el hundimiento del exbuque “Onjuku”. La funcionaria destacó que el nombre de la embarcación significa “lugar de morada”, propósito que cumplirá ahora como un arrecife artificial.
Bárcena enfatizó que los arrecifes son el corazón del océano, pues aunque ocupan poco espacio, albergan el 25 por ciento de la biodiversidad marina. Este nuevo ecosistema servirá de refugio para especies como el pámpano, peto, sierra y cazón, además de proteger las costas contra la erosión y ayudar al equilibrio climático.
Sostenibilidad y Poder Marítimo Nacional
Por su parte, el Secretario de Marina, el Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, informó a la Presidenta que la embarcación —que sirvió a Japón y México en tareas de oceanografía— se ha integrado plenamente al lecho marino.
El Almirante señaló que, bajo las instrucciones de la Jefa del Ejecutivo, la Secretaría de Marina asume la protección de los recursos naturales como una decisión estratégica. Para la institución, este acto representa la defensa de la nación mediante el cuidado del entorno.
“Este acto representa mucho más que el hundimiento, representa la visión de un país que transforma el acero en vida; que entiende que desarrollo y sostenibilidad deben avanzar juntos”, puntualizó el Almirante Morales.
Impacto Ecológico y Estratégico
- Regeneración ecológica: El buque servirá como punto de restauración para los ecosistemas dañados.
- Sustento económico: La creación de este arrecife fortalecerá las pesquerías locales.
- Visión de futuro: La acción reafirma el compromiso del Gobierno de México con la protección ambiental como pilar del futuro nacional.



