Falta de sueño repercute en el ánimo, la concentración, el rendimiento y más
Un buen hábito de sueño es un factor fundamental para la salud física, mental y emocional en todas las etapas de la vida, desde la infancia hasta la adultez mayor, destaca el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Hidalgo.
Dormir adecuadamente permite al organismo realizar funciones esenciales como recuperar energía, consolidar de la memoria, fortalecer el sistema inmunológico y regular procesos hormonales, lo que impacta directamente en el bienestar general y prevención de enfermedades.
“Uno de los principales pilares para lograr un descanso reparador es mantener horarios regulares para acostarse y levantarse, incluso durante los fines de semana”
La falta de sueño o un descanso de mala calidad puede provocar alteraciones en el estado de ánimo, disminución de la concentración, bajo rendimiento escolar o laboral, así como aumentar el riesgo de padecer enfermedades crónico-degenerativas (hipertensión, diabetes y obesidad).
En niñas, niños y adolescentes el sueño es clave para el crecimiento y el desarrollo cognitivo, mientras que en personas adultas y adultas mayores contribuye a conservar la función mental, la movilidad y la autonomía, mejorando la calidad de vida.
