🧙🏻♀️ El Partido Verde, trampolín de saltimbanquis sin ideales.
🧙🏻♀️ Adriana Flores, modestia aparte, “es un escándalo”.
🧙🏻♀️ Diego Ordaz, otro chapulín primorenista.
🧙🏻♀️ El Partido Verde, trampolín de saltimbanquis sin ideales.
El Partido Verde Ecologista de México, en Hidalgo, es un trampolín para políticos y políticas sin ninguna clase de fondo ideológico.
Al menos así se ha demostrado con la batalla encarnizada que la plataforma del partido libra contra la tauromaquia.
La dirigencia del partido, encabezada por Octavio Magaña, ha dejado solo al diputado Avelino Tovar, quien enarbola esa causa partidista en absoluto abandono.
Ahora, la regidora María Gloria Hernández Madrid no solo no apoya la ideología de “su” partido, sino que va francamente en contra al promover los “500 años de historia” de la tauromaquia en Hidalgo.
Su justificación, que es “hija de un torero” y que “ser integrante del PVEM no significa renunciar a la libertad de pensamiento”, dijo.
Claro, tampoco a las posiciones y beneficios políticos, ¿verdad?
🧙🏻♀️ Adriana Flores, modestia aparte, “es un escándalo”.
Quién continúa firme en su intento de afianzarse como una de las figuras más importantes de Movimiento Ciudadano es la expriista Adriana Flores.
No conforme con haberse promovido un desplegado donde muchos “liderazgos” la ubican como la política que el pueblo anhelaba, ahora, con lujo de modestia, se asume como que “no nací para ser adorno ni de mi casa”.
Y con un fondo musical que dice “ella es una obra de arte, ella es punto y aparte” aparece su imagen circunspecta, meditabunda y dubitativa, mirando en lontananza.
¡Lo que la nueva política esperaba!
🧙🏻♀️ Diego Ordaz, otro chapulín primorenista.
Eterno joven siempre juvenil, antes liderando las joviales huestes priistas, Diego Nicolás Ordaz Castillo, exdiputado suplente ya brincó a Morena y busca afanosamente la candidatura a presidente municipal de Tlanalapa.
Cercano, cercanérrimo, a Julio Valera, expresidente del PRI y hoy leal como siempre a las convicciones y principios morenistas, Ordaz Castillo ya forma parte “con responsabilidad y convicción (sic, que ríe a carcajadas)” del Consejo Municipal en defensa de la transformación” de aquel municipio.
Si la vergüenza fuese patrimonio, muchos personajes serían francamente menesterosos.


