Pequeños comerciantes advierten crisis en el consumo familiar.
Tras el anuncio del gobierno federal sobre la octava edición del Plan Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), que mantiene una canasta de 24 productos en $910.00 con la instrucción de sumar nuevos insumos, la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) refrendó una postura crítica. La organización afirma que, a pesar del discurso oficial, el programa ha resultado ineficaz para contener la inflación alimentaria y aliviar los bolsillos de la población.
“Tras ocho ediciones, sin temor a equivocarnos, podemos afirmar que se trata de una política pública fallida, algo que la realidad del mercado demuestra todos los días. Precio mata rollo”, aseveró Cuauhtémoc Rivera, presidente de la ANPEC, quien instó a analizar los matices de la economía nacional más allá de los reportes macroeconómicos tradicionales.
Claroscuros económicos en México
Con el objetivo de mostrar un panorama completo de la situación financiera del país, la ANPEC contrastó los principales indicadores macroeconómicos frente a las dinámicas del mercado interno:
- Inversión Extranjera Directa (IED): Aunque se reportan cifras récord en el primer trimestre, la organización precisó que la mayor parte corresponde a reinversión de utilidades y expansión de firmas ya establecidas, mientras que factores como la incertidumbre jurídica en torno al TMEC, los excesos regulatorios y la inseguridad pública frenan la llegada de nuevos capitales.
- Mercado laboral y subempleo: Frente a las tasas mínimas de desempleo celebradas por el gobierno, se contrapone una realidad donde más de 35 millones de mexicanos laboran en la informalidad bajo condiciones precarias. Adicionalmente, la falta de oportunidades locales ha impulsado la migración de 30 millones de connacionales hacia Estados Unidos.
- Finanzas públicas y deuda: La ANPEC externó su preocupación por el bajo crecimiento económico del 0.8% y señales de debilitamiento fiscal, destacando la caída del 12.9% en la recaudación del Impuesto Sobre la Renta (ISR), en un entorno donde el país arrastra una elevada deuda pública y privada.
El costo de la vida frente al poder adquisitivo real
Poder de compra rebasado: A pesar de los incrementos constantes al salario mínimo (que ronda los $9,600.00 mensuales), este sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades básicas. Datos del INEGIindican que una familia promedio requiere alrededor de $10,400.00 mensuales únicamente para la compra de alimentos, dejando desprotegidos rubros como salud, transporte, educación y vivienda.
Esta brecha afecta con mayor severidad a los 13 millones de hogares en situación de vulnerabilidad, quienes se ven obligados a destinar hasta el 90% de sus ingresos exclusivamente a la comida. Asimismo, el organismo gremial puntualizó que el “bajo costo” de los combustibles se sostiene de forma artificial mediante subsidios millonarios que, tan solo en el mes de marzo, significaron un impacto de 11 mil 700 millones de pesos para el erario.
Dinámicas positivas y el colapso del comercio local
No obstante el escenario restrictivo, la alianza reconoció puntos de resiliencia en la economía nacional, tales como el dinamismo de las exportaciones manufactureras y automotrices, la estabilidad de las reservas de PEMEX a pesar de sus retos administrativos, y el impacto social positivo de la pensión universal para adultos mayores, catalogada como el programa más emblemático del esquema de bienestar.
Sin embargo, la realidad de las comunidades exhibe un panorama de agotamiento. Durante el último semestre, cerca de 50 mil pequeños negocios se vieron obligados a cerrar sus puertas. Esta contracción ha forzado a las familias a modificar drásticamente sus patrones de consumo, recurriendo a compras por pieza, productos a granel o sustitución de marcas, demostrando que en el mercado mexicano actual la única variable determinante es el precio.
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