El gobernador señaló que obras e inversiones deben explicarse a las comunidades antes de concretarse; aseguró que ningún proyecto se realizará contra la voluntad de la población.
El gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar, lamentó que la falta de socialización, información deficiente y, en algunos casos, factores políticos hayan derivado en la cancelación o rechazo de diversos proyectos de infraestructura e inversión en la entidad.
El mandatario se refirió al caso del Parque Fotovoltaico proyectado en el municipio de Tecozautla, cuya empresa promovente presentó recientemente una carta de desistimiento ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) del gobierno federal, luego de que habitantes rechazaron el proyecto durante una consulta ciudadana.
Menchaca Salazar recordó que no es el único proyecto que ha enfrentado oposición social. Entre los casos mencionó la construcción de un nuevo centro penitenciario en Tasquillo, un parque fotovoltaico en Epazoyucan, el relleno sanitario de Tula de Allende y el Parque de Economía Circular planteado para la región de Tula, Tlaxcoapan y Atitalaquia.
Reconoció que en algunos casos existe una preocupación legítima de las comunidades y sostuvo que los habitantes están en su derecho de manifestarse en contra; sin embargo, consideró que en otros proyectos ha faltado información y trabajo previo para explicar sus características y alcances.
El gobernador señaló que las autoridades deben fortalecer la socialización de las obras desde sus primeras etapas, particularmente entre quienes viven en las zonas donde se pretende desarrollarlas, para que conozcan tanto sus implicaciones como los posibles beneficios.
“En esta administración, nunca se va a hacer ninguna obra o acción en perjuicio de las personas de la comunidad, ni en contra de su voluntad; lo que se quiere es tener una alineación de desarrollo, ordenamiento y respeto a la normatividad”, afirmó.
Respecto al Parque Fotovoltaico de Tecozautla, Menchaca Salazar indicó que existe la posibilidad de trasladar el proyecto a otro punto de Hidalgo donde pueda desarrollarse sin generar oposición de las comunidades.
Precisó que el seguimiento de este planteamiento corresponde a la Semarnat federal, mientras se analiza la posibilidad de encontrar otra ubicación en la entidad.


