¿Podría volver a ocurrir lo de Cuautepec? Es muy probable que sí.
Durante la mesa de análisis semanal de CentralMX, se planteó entre las representaciones partidistas que conformaban el panel, si el lamentable hecho ocurrido en Cuautepec podría repetirse.
El contexto, las recientes investigaciones en contra de personajes políticos por sus vínculos con el crimen organizado.
El dos de junio de 2024, hombres armados y encapuchados se robaron, punta de pistola, 36 de las 72 urnas instaladas en ese municipio, en el que se realizaban las elecciones para elegir al ayuntamiento.
En diciembre de ese mismo año, con un ilustrativo 39 por ciento del electorado, el exdiputado local Jorge Hernández Araus, candidato otra vez por la coalición Morena -Nueva Alianza de Hidalgo (Panalh) ganó las elecciones extraordinarias.
De los hombres armados y de las urnas quemadas, nada se sabe, ni se sabrá.
De los cinco millones que la auditoría superior estatal le “observó” a Hernández Araus, pues tampoco, porque él dice que los reintegró, sin mostrar un solo documento que para demostrarlo pero, ¿quienes somos nosotros para no creerle?
La frase del presidente estatal de Morena, Marco Rico, sobre aspirantes que tendrán que “limpiar sus trayectorias” para poder contender en las próximas elecciones cobrará relevancia cuando deban explorar las trayectorias de personajes y se encuentren a otro Jorge Hernández Araus.
¿Lo (o la, aunque francamente eso es muy improbable) dejarán pasar aún con el riesgo de no ganar la elección con alguien de “trayectoria limpia”?
En la mesa coincidimos que no.


