“Que nadie pueda acceder, manipular o usar nuestro cerebro sin consentimiento”
De acuerdo con Ana Guadalupe Olvera Arellano, profesora investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), la tecnología avanzó hasta obtener dispositivos capaces de leer, registrar o incluso influir en la actividad cerebral.
Por ello, indicó que resulta indispensable comprender qué son los neuroderechos para defender nuestra libertad mental y garantizar que estos medios se utilicen de manera justa y segura para todas las personas.
Definió que se trata de principios destinados a garantizar que nadie pueda acceder, manipular o usar nuestro cerebro sin consentimiento, con el propósito de proteger la mente como un espacio íntimo y exclusivo.
Existen cinco neuroderechos fundamentales: la privacidad mental, la identidad personal y el libre albedrío, el acceso equitativo a las neurotecnologías y la protección contra sesgos y discriminación derivados de algoritmos.
Olvera Arellano señaló que una de las principales barreras para adoptar estos derechos en México, es la falta de comprensión sobre los datos personales y su relación con los dispositivos que se usan diariamente.
Para la protección de estos derechos en julio de 2024 se presentó ante el Senado de la República la Ley General de Neuroderechos y Neurotecnologías, con el fin de establecer un marco legal que proteja la actividad cerebral frente a la tecnología digital.
Aunque la iniciativa aún se discute, la académica Garza destacó la importancia de que universidades y profesionales fomenten la conciencia sobre la defensa de estos derechos.
