Madero entendió que el pueblo de México quería democracia, justicia y libertad
Desde Palacio Nacional se conmemoró el 112 Aniversario Luctuoso de Francisco I. Madero, Apóstol de la Democracia, donde el director general del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México, Felipe Arturo Ávila Espinosa, recordó que su muerte se debió a la traición de Victoriano Huerta y grupos conservadores que querían detener la Revolución.
Después de su asesinato, surgió una segunda etapa de la Revolución que concluyó la obra que Maderoque había iniciado. La democracia por la que Madero entregó su vida tardó décadas en cumplirse y es hoy su legado más valioso”
Ávila Espinosa puntualizó que Francisco I. Madero demostró que entendía como pocos el arte de la política; todas sus decisiones las tomó después de trazarse con claridad los objetivos que pretendía, los medios que utilizaría y el contexto en que se inscribían esas acciones, “Madero fue el único que tuvo la sensibilidad para entender que el pueblo de México quería democracia, justicia y libertad”