Denuncian inseguridad, extorsiones, altos costos y falta de respuesta del Gobierno federal.
La Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC), junto con operadores y hombres-camión de todo el país, anunció el inicio de un paro nacional indefinido a partir del 6 de abril, como medida de presión ante lo que calificaron como falta de respuestas efectivas por parte del Gobierno de México.
A través de un pronunciamiento nacional, la organización informó que la movilización se llevará a cabo mediante la presencia de transportistas en carreteras y puntos estratégicos, en un contexto que describen como una crisis profunda en el sector.
De acuerdo con el comunicado, los transportistas enfrentan condiciones adversas marcadas por la inseguridad en carreteras, donde —afirman— los robos, homicidios, desapariciones y extorsiones se han vuelto parte del entorno cotidiano del gremio.

Además, acusaron que la falta de acción por parte de las autoridades ha dejado al sector en estado de indefensión, al tiempo que señalaron que los altos costos de operación, particularmente el combustible, afectan de manera directa a los operadores y pequeños transportistas.
El documento también advierte sobre la corrupción en retenes y puntos de revisión, la cual, aseguran, impacta negativamente en la economía del sector, así como la ausencia de garantías y protección para las familias de transportistas que han perdido la vida en el ejercicio de su trabajo.
La ANTAC sostuvo que el transporte de carga es un pilar fundamental para el país, al señalar que sin este servicio no hay abasto ni comercio, por lo que advirtieron que la situación actual pone en riesgo la actividad económica.
Entre sus principales exigencias se encuentran la seguridad permanente en carreteras federales, el alto a la extorsión y corrupción, condiciones justas para el desarrollo del transporte de carga, apoyo a las familias de víctimas y la eliminación de cargas fiscales que consideran injustas, como el IEPS al diésel.
Finalmente, los transportistas subrayaron que el movimiento será pacífico y en defensa de su derecho a trabajar con dignidad, al tiempo que hicieron un llamado urgente al Gobierno de México para establecer soluciones inmediatas.
“El tiempo de las promesas terminó. Si no hay transporte, no hay país”, concluye el pronunciamiento firmado por la Asociación Nacional de Transportistas y el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano.


