Albricias, una grandísima noticia para delincuentes de cuello blanco.
Ahora bastará con robar lo suficiente como para esconderse mientras prescribe el delito.
Luego, a coser y cantar.
La Corte de los acordeones, la de ministras y ministros más políticos que juristas aprobó, con seis votos a favor y tres en contra, que considerar el peculado como imprescriptible “vulnera el principio de seguridad jurídica”, ya que permitiría que una persona pueda ser procesada penalmente sin límite de tiempo.
El delito de peculado en México se refiere al uso indebido de recursos públicos por parte de servidores públicos, válgaseme la redundancia, o mejor dicho, la anáfora.
El artículo 223 del Código Penal Federal, comete el delito de peculado el servidor público que, para su beneficio o el de un tercero, distraiga de su objeto dinero, valores, fincas o cualquier otro bien perteneciente al Estado, a organismos descentralizados o a particulares, si por razón de su cargo los hubiera recibido en administración, depósito o por cualquier otra causa; asimismo, incurre en esta conducta quien utilice indebidamente fondos públicos o permita que otros hagan uso de ellos sin estar legalmente facultados.
¿Le suena? ¿Dónde, dónde hemos visto, escuchado leído sobre algo así?
Es una de las conductas más graves en materia de corrupción.
Pero ya será imprescriptible.
Sí, bastará con robar lo suficiente como para esconderse mientras prescribe el delito.
Vaya aliciente para nuestras próximas generaciones de políticos y funcionarios.
¿Cómo le llamaremos? ¿La “ley Andy”? ¡Busque su político favorito!
Ah, la tremenda Corte.


