Combate al sarampión, con buenas intenciones, nada más.
Durante la jornada de las Rutas de la Transformación, en Acaxochitlán, la secretaria de Salud estatal, Vanesa Escalante Arroyo, advirtió que el sarampión “es una enfermedad altamente contagiosa”, por lo que llamó a la población a vacunarse en su unidad de salud más cercana y aprovechar los servicios médicos disponibles.
Muy bien, una recomendación pertinente que deberá ir acompañada de esfuerzos mayores a los de llamar con micrófono en mano a la población, acostumbrada a ya no tiene que preocuparse por una enfermedad que por años estuvo erradicada en el país.
La secretaria Escalante Arroyo parece supeditada a los erráticos esfuerzos del gobierno federal para contener este escandaloso brote de sarampión.
El Informe diario del brote de sarampión en México, actualizado ayer, 5 de marzo de 2026 por la Secretaría de Salud, confirma una situación preocupante: 12,379 casos confirmados acumulados entre 2025 y 2026, distribuidos en 421 municipios del país. A ello se suman 33 defunciones asociadas al brote.
El mapa epidemiológico revela que prácticamente todo el territorio nacional ha registrado contagios. Pero hay entidades donde el problema es particularmente grave. Chihuahua, por ejemplo, concentra 4,520 casos confirmados, seguido de Jalisco con 4,144 y Chiapas con 782. La enfermedad se ha extendido también a estados del centro y del sur del país.
Más preocupante aún es el perfil de los contagios. El propio informe federal señala que el grupo de edad con mayor número de casos es el de niñas y niños de 1 a 4 años, con 1,676 contagios, seguido por menores de 5 a 9 años y por jóvenes de 25 a 29 años. Es decir, el virus está golpeando principalmente a poblaciones que deberían estar protegidas por el esquema de vacunación.
La tasa de incidencia más alta se registra en menores de un año, con 62.73 casos por cada 100 mil habitantes. Una cifra que refleja un problema estructural: la cobertura de vacunación no ha sido suficiente para contener el brote.
En Hidalgo, entre 2025 y 2026 se acumulan 266 casos probables con 15 confirmados.
El sarampión, que durante décadas parecía un capítulo cerrado de la salud pública mexicana, ha vuelto a abrirse como un problema nacional.
Y como en todo el periodo de la “cuarta transformación”, en materia de salud, no hemos dado una.
Y no se ve para cuando.


