Ana Karen Parra, calamitosa.
¿Qué le espera a Ana Karen Parra Bonilla?
La ombudsperson terminará su periodo al frente de la Comisión de Derechos Humanos de Hidalgo el 29 de julio 2027, a pesar de ser ya, a la luz de los hechos incontrovertibles, la peor titular que haya tenido en su historia el organismo público autónomo.
Y terminará porque ni el congreso ni el gobierno le van a quitar la protección de la que goza porque no hay ninguna intención de exhibir el grave error que fue haberla elegido como ombudsperson.
Su administración se ha caracterizado por la frivolidad, la mentira y la insensibilidad.
Luego de que la gran mayoría de integrantes de la CDHEH enviaron un escrito al Congreso para pedir su remoción, Parra Bonilla giró la orden a sus coordinadores de exigirles un deslinde público en las redes sociales de los medios que publicaron el texto de denuncia.
Está bien, si sus empleos y el sustento de sus familias está en riesgo, lo deben hacer.
Parra Bonilla incumplió su promesa de reducir su salario, Parra Bonilla alteró recomendaciones, le mintió al Congreso local, le mintió al Senado de la República, le mintió a los medidos y le mintió a las y los activistas.
Qué más da, terminará su periodo al finalizar julio del próximo año.
¿Y qué le espera a Parra Bonilla? Es una mujer joven, cuya vida productiva tiene aún mucho recorrido.
¿Qué le espera a Parra Bonilla?
¿Quién la invitaría a trabajar en cualquier proyecto? El que sea, público o privado.
¿Con esos antecedentes, con esa insensatez, con esa palabra?
A Parra Bonilla “se le subió” el poder, el poco poder político que da la CDHEH.
¿Quién la apoyaría para un proyecto donde podría tener más poder y perder aún más el piso?
¿Qué le espera a Parra Bonilla?


