PRI vs Bienestar, discusiones bizantinas
La confrontación entre los Mendoza, Marco Antonio y Abraham, presidente del PRI local y delegado del Bienestar, respectivamente, revive los polvos de viejos lodos que unen desde su más profunda entraña y origen a Morena y al PRI.
Marco Mendoza acusó que Morena hace mal uso de los programas sociales para atraer militantes a su padrón electoral y de esa forma lograr su meta de afiliación.
El priista acusó que, presuntamente, en la delegación del Bienestar en el estado se condicionan las becas Rita Cetina para así obligar a la ciudadanía a afiliarse al partido en el poder.
A convertirse en morenistas, oh sacrilegio inexplicable.
Acusó también la presunta utilización del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) para coaccionar afiliaciones al partido guinda a cambio de facilitar el trámite y otorgamiento de becas para hijas e hijos de sindicalistas.
Reprochó que la delegación procedió a la instalación de módulos de afiliación en el municipio de Santiago Tulantepec y, a escasos metros, se lleva a cabo la entrega de la tarjeta para cobrar la beca.
Por su parte, también en conferencia de prensa, el delegado de la Secretaría del Bienestar, Abraham Mendoza Zenteno negó las acusaciones y aplicó la “vieja confiable”: recomendó al dirigente y diputado tricolor “presentar su denuncia”.
Claro, una denuncia que, con todos los elementos legales correspondientes, tendría un destino absolutamente legal, recto, correcto y dilecto en un sistema dominado en todo sector por Morena.
El orden de los factores no altera el producto, simplemente cambia el tiempo, el momento.
¿Recuerda el Pronadri, Pronasol, Prospera, por mencionar algunos recientes?
El priismo apela a la desmemoria, el morenismo, al cinismo.
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