Por primera vez, el CPI 2025 lanza una alerta específica sobre estados infiltrados por el crimen organizado, del cual México es señalado como ejemplo.
El Índice de Percepción de la Corrupción (CPI) 2025, elaborado por Transparency International, confirma un deterioro sostenido en la lucha contra la corrupción a nivel mundial y coloca a México entre los países con peores resultados en transparencia y rendición de cuentas.
De acuerdo con el informe, México obtuvo 27 puntos de 100 posibles, lo que lo ubica en la posición 141 de 182 países y territorios evaluados, muy por debajo del promedio regional de las Américas, que se mantiene en 42 puntos, y lejos de los estándares observados en democracias con instituciones más sólidas.
El CPI mide la percepción de la corrupción en el sector público, utilizando una escala donde 0 representa altos niveles de corrupción y 100 un sector público muy limpio. El promedio global cayó a 42 puntos, el nivel más bajo registrado, y más de dos tercios de los países obtienen calificaciones inferiores a 50, lo que refleja una crisis global de integridad pública.
En el análisis regional, Europa Occidental y la Unión Europea encabezan la lista con un promedio de 64 puntos, seguidas de Asia-Pacífico (45). En contraste, Europa Oriental y Asia Central (34), Medio Oriente y Norte de África (39) y África Subsahariana (32) se mantienen como las regiones con mayores rezagos estructurales.
El informe advierte que, en el caso de las Américas, años de inacción gubernamental han debilitado la democracia, facilitando el crecimiento del crimen organizado y generando impactos directos en derechos humanos y seguridad.
México aparece como un caso emblemático de estancamiento y retroceso, donde la falta de contrapesos efectivos y la debilidad institucional han impedido avances sostenidos.
Alerta por Estados infiltrados por el Crimen Organizado



Por primera vez, el CPI 2025 lanza una alerta específica sobre estados infiltrados por el crimen organizado, un fenómeno que —según Transparencia Internacional— ya no es excepcional y del cual México es señalado como ejemplo, debido a la captura de instituciones públicas, la impunidad y la colusión entre actores políticos, económicos y criminales.
El reporte subraya que la corrupción no es un fenómeno abstracto: se traduce en servicios públicos deficientes, hospitales subfinanciados, obras inconclusas, menor inversión social y una pérdida profunda de confianza ciudadana. Sin acciones estructurales, justicia independiente y protección al periodismo y al espacio cívico, México continuará rezagado en los indicadores internacionales de integridad y gobernanza.


