La entidad reporta apenas 755.9 pesos por persona, muy por debajo de de entidades como Nuevo León o Chihuahua, según el IBD.
Al cierre del primer trimestre de 2026, la deuda de estados, municipios y sus entes públicos en México alcanzó los 717,898.6 millones de pesos, lo que representó un incremento anual de 1.8 por ciento, de acuerdo con un reporte del Instituto Belisario Domínguez (IBD) del Senado de la República.
De acuerdo con el informe, Hidalgo se posicionó entre las entidades con menor nivel de endeudamiento per cápita, al registrar 755.9 pesos por persona, ubicándose solo por encima de Puebla, Querétaro y Tlaxcala, este último con cero deuda por habitante.
El informe señala que, a nivel nacional, los estados con mayor deuda por persona fueron Nuevo León, con 18,950.8 pesos; Chihuahua, con 14,774.8; Ciudad de México, con 11,470.9; Quintana Roo, con 11,255.8; Sonora, con 11,163.1; y Coahuila, con 10,465 pesos.
En contraste, entidades como Guerrero (1,180.2 pesos por persona), Puebla (779.6), Hidalgo (755.9), Querétaro (606) y Tlaxcala destacan por mantener niveles bajos de endeudamiento.
El documento del IBD también indica que la deuda subnacional representó el 54.2 por ciento de las participaciones federales, lo que implicó una disminución de 2 puntos porcentuales en comparación con el mismo periodo de 2024.
En cuanto a la estructura de financiamiento, la banca múltiple se mantuvo como la principal fuente, concentrando el 52.4 por ciento del total, seguida de la banca de desarrollo con 39 por ciento, las emisiones bursátiles con 7.1 por ciento y otras fuentes con 1.5 por ciento.
Por su parte, la deuda municipal ascendió a 31,379.5 millones de pesos, equivalente al 4.4 por ciento del total nacional.
Los municipios con mayor endeudamiento fueron Hermosillo, Monterrey y León, mientras que en el caso de Hidalgo no se reportan ayuntamientos dentro de los primeros lugares a nivel nacional.
El reporte confirma que, pese al crecimiento general de la deuda en el país, Hidalgo se mantiene como una de las entidades con menor presión financiera, con niveles de endeudamiento significativamente por debajo del promedio nacional.


