Fallo comunicacional ¿a favor?
por Daniel Zárate Ramírez
La justicia en México está en un momento que no tiene vuelta atrás. Desde que en septiembre de 2024 se aprobó la reforma judicial, el Poder Judicial Federal se prepara para algo que nunca se había visto: el 1 de junio de 2025, más de 3,400 jueces, magistrados y hasta ministros van a ser elegidos por voto popular.
Esto es una sacudida a un sistema que siempre ha sido cerrado, de esos que parecen estar a años luz de la gente común. Y ahora todos nos preguntamos: ¿Podrá la forma en que se comuniquen estos candidatos hacer que la justicia deje de ser un misterio y se sienta más nuestra? La idea es que, con información bien compartida, el Poder Judicial se vuelva algo más fácil de entender, más rápido y, sobre todo, algo que sintamos como propio. Las campañas arrancaron el 30 de marzo y van hasta el 28 de mayo, con reglas claras: la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales y el INE están encima de todo.
Pero aquí no hay dinero público, ni anuncios en radio o tele. Los candidatos tienen que emplear el ingenio, usar redes sociales y una plataforma que se llama “Conóceles” para que la gente los vea y los escuchen. Es un panorama sencillo, casi austero, pero con mucho potencial. Imagínense a un juez de distrito en Hidalgo o a un magistrado en Aguascalientes hablando directo con la gente, algo que hace diez años ni en sueños hubiéramos pensado.
México no es el primero en probar esto. Bolivia lleva desde 2009 eligiendo a los jueces de sus cortes altas, aunque hay quienes dicen que se ha politizado todo. En Estados Unidos, 39 estados votan por sus jueces locales -desde Texas hasta California-, a veces las campañas parecen más de política que de un juez o magistrado. Suiza y Japón también meten a la gente en decisiones similares. Pero lo nuestro es diferente: una elección gigantesca, de arriba abajo, desde la Suprema Corte hasta los juzgados más pequeños.
Es un paso arriesgado, pero si sale bien, podría tumbar de una vez por todas esa pared que separa a los jueces de la gente de a pie. Claro que el reto no es cualquier cosa. Los topes de gasto son apretados: 220 mil pesos para un juez, 2,2 millones para un ministro. Sin mítines ni anuncios rimbombantes, todo va a depender de qué tan creativos sean para llegarle a la gente. Y no es fácil, porque tienen que explicar trayectorias llenas de términos legales que no todos entienden, y encima convencer a un país donde, según el INEGI, el promedio de estudios es secundaria.
La plataforma “Conóceles” del INE, con los perfiles y propuestas de los candidatos, es un buen comienzo para que haya claridad. Y las redes sociales, si las usan bien, pueden hacer que se escuchen voces que normalmente se pierden. Piénsenlo: una jueza en Yucatán subiendo un video para contar cómo va a hacer más rápidos los juicios, o un magistrado en Jalisco explicando qué hará contra la corrupción en los tribunales. Si saben contar esas historias, podrían cambiar esa idea de una justicia lejana por una que de verdad sintamos cerca.
El mundo está mirando. Hay expertos, como Pippa Norris de Harvard, que podrían aplaudir este intento de hacer la justicia más democrática, aunque seguro dirían “cuidado con las noticias falsas”. Manuel Castells vería en las redes una oportunidad de conectarse, mientras que Larry Diamond, de Stanford, probablemente diría “ojo con que esto se vuelva puro show político”. Aquí en México, el éxito no va a ser solo cosa de votos, sino de cómo estos candidatos logran que la gente crea en ellos.
Por eso, la comunicación va a ser clave, aunque no es garantía de nada. Los que quieran ponerse la toga no solo necesitan ser buenos en leyes, sino también saber cómo mostrarse, como contar quiénes son y por qué valen la pena, de una manera clara, que te lleguen al consciente. Un abogado gana casos con argumentos; un buen estratega comunicacional gana confianza con historias, luego entonces….
En este experimento electoral, los que sepan proyectarse y armar una relación que pegue van a tener la ventaja. Al final, en este juicio que apenas arranca, los que sepan hablarle a la gente como si fuera uno más, los que se pongan la camiseta del pueblo, van a ser los que hagan que la justicia no solo se elija, sino que se sienta como algo que ganamos entre todos.@DanielZárate70