Investigadores de la UNAM alertan sobre riesgos de la sucralosa
Investigadores de la Facultades de Estudios Superiores de la UNAM, Iztacala, revelan hallazgos alarmantes sobre el consumo de sucralosa (edulcorante no calórico) durante la etapa perinatal. El estudio sugiere que este aditivo, presente en productos “light” o “zero”, podría predisponer a los hijos a desarrollar cáncer de colon en la edad adulta al alterar su sistema inmunitario desde el vientre materno.
El auge del cáncer de colon en jóvenes
En México, el panorama epidemiológico ha dado un giro preocupante. Según datos de 2025 del INEGI, el cáncer de colon se posicionó como el de mayor incidencia en hombres de 30 a 59 años, desplazando la estadística tradicional que lo ubicaba principalmente en mayores de 60 años.
La investigadora Sonia León Cabrera señala que el alto consumo de refrescos en el país —donde México ocupa el primer lugar mundial— podría estar relacionado con este fenómeno, debido al uso masivo de edulcorantes artificiales.
Hallazgos clave: De la madre al recién nacido
La investigación, que incluyó estudios en el Hospital General de México y experimentos con modelos murinos, arrojó resultados determinantes:
- Inflamación celular: Los bebés de madres que consumieron sucralosa en el embarazo y lactancia producen más citocinas proinflamatorias.
- Microbiota alterada: El calostro (primera leche materna) presenta cambios en su composición bacteriana, afectando la digestión y defensas del bebé.
- Susceptibilidad tumoral: En experimentos de laboratorio, las crías expuestas a la sucralosa en etapa perinatal desarrollaron muchos más tumores de colon que aquellas no expuestas.
“La sucralosa no es inocua; las células inmunitarias pierden eficacia para controlar el desarrollo tumoral en quienes estuvieron expuestos desde la gestación”, advierte León Cabrera.
¿Qué tan seguro es el consumo?
Aunque la FDA establece un límite de 5 mg por kilo de peso al día, una sola lata de refresco light puede contener hasta 60 mg de sucralosa. El riesgo radica en que este edulcorante se encuentra no solo en bebidas, sino en alimentos procesados e incluso jarabes médicos, lo que facilita superar las dosis recomendadas sin que el consumidor lo note.
Este estudio pone en duda la seguridad de estos aditivos sintéticos para mujeres embarazadas, subrayando que lo que se consume durante la gestación define la salud metabólica e inmunológica de las próximas generaciones.


