🧙🏻♀️ El Verde y Morena, a ver quién parpadea.
🧙🏻♀️ La cascarita del “Conejo” Pérez, en día hábil.
🧙🏻♀️ Otro bloqueo carretero, es por demás.
🧙🏻♀️ El Verde y Morena, a ver quién parpadea.
Todo sea por la amistad…no, en realidad por la conveniencia, por ver cuál de los dos tendrá mejores posiciones en esta alianza tan sui géneris que finalmente harán.
Primero, Morena lanza el buscapié al decir que ya platicaron y que todo bien, cuando no era cierto.
Luego, el Verde desmiente como para que no se pasen de listos, nada más. Después ahora sí, se reúnen para la foto y para calmar las aguas.
Después, que apenas van a analizar con cuidado.
El único que quedó muy mal parado fue el carismático expriista José Luis Lima Morales. Pero para eso es el vocero.
🧙🏻♀️ La cascarita del “Conejo” Pérez, en día hábil.
Bueno, pero seguramente le van a descontar su día y además tiene el permiso de sus superiores.
Óscar Pérez, el extraordinario portero y hoy funcionario del gobierno de Hidalgo, participó en una “cascarita” junto con otras figuras deportivas, entre ellos nada más y nada menos que el piloto de Fórmula 1, Sergio “Checo” Pérez, quien, en un tremendo desborde por la banda izquierda, disparó con potencia descomunal directo al ángulo del arco defendido por el Conejo, que en una reacción felina atinó a meter las narices para evitar el inminente gol.
Poco ortodoxo pero absolutamente efectivo. El abrazo final con disculpas incluidas por parte del Pérez piloto al Pérez portero-funcionario.
No pensemos mal, esa actividad sin duda es parte de una estrategia delineada para promover el deporte en Hidalgo.
🧙🏻♀️ Otro bloqueo carretero, es por demás.
Como decía el célebre personaje de Roberto Gómez Bolaños, “Quico”: “Me doy”.
De plano, no hay nada que hacer. Otro bloqueo, otra vez en Ixmiquilpan, donde familiares y amistades de dos hombres presos por despojo agravado bloquearon la carretera, a la altura de la comunidad Julián Villagrán, para exigir su liberación.
Los manifestantes aseguran que son inocentes y reclaman la intervención del Gobierno de Hidalgo.
Otra carretera cerrada, otros automovilistas afectados y otra demanda que termina por resolverse, o al menos escucharse, sobre el asfalto.
Y así seguimos. La política interna, esa que debería anticiparse a los conflictos, mediar y evitar que cada inconformidad se convierta en un problema colectivo, parece resignada a llegar después del cierre de circulación.
Dios nos guarde.
Estamos muertos, nos tomaremos un breve descanso durante las festividades. ¡Nos vemos el martes!


