Durante su comparecencia ante el Congreso de Hidalgo, la secretaria de Cultura no quiso responder si su secretaria particular es su familiar.
La secretaria de Cultura del Gobierno de Hidalgo, Neyda Naranjo Baltazar, negó que exista un rompimiento institucional con la comunidad artística y cultural del estado, aunque reconoció que no ha sostenido encuentros directos con integrantes de la Fundación Arturo Herrera Cabañas, después de las manifestaciones realizadas en defensa del inmueble ubicado en Allende 113, en Pachuca.
Durante su comparecencia ante el Congreso del Estado, la diputada Tania Meza Escorza cuestionó a la funcionaria sobre las acciones emprendidas para recomponer la relación con los artistas y promotores culturales que el pasado 19 de abril salieron a las calles para protestar contra la intención de retirar el comodato del edificio que ocupa la fundación.
La legisladora recordó que aquella movilización representó un hecho inédito para la comunidad cultural de Pachuca y otros municipios, debido a que artistas y colectivos se organizaron para manifestar su rechazo a una decisión que consideraron perjudicial para uno de los principales espacios culturales independientes de Hidalgo.
Meza Escorza aclaró que la controversia sobre la posesión del inmueble no era responsabilidad directa de la Secretaría de Cultura, pero sostuvo que sus consecuencias afectaron la relación entre las autoridades y la comunidad artística.
“Le toca recoger los platos rotos de esta mala decisión que otra persona genera en la comunidad cultural de Pachuca”, expresó la diputada.
En respuesta, Naranjo Baltazar aseguró que la dependencia mantiene una política de puertas abiertas y continúa facilitando instalaciones públicas para las actividades de artistas y agrupaciones culturales.
Como ejemplo, mencionó que el ballet folclórico de la Fundación Arturo Herrera Cabañas ha utilizado espacios de la Secretaría para sus presentaciones y tiene programada una nueva actividad.
“No ha habido de manera directa un rompimiento con los artistas o con los promotores culturales. Nuestros espacios siguen abiertos para toda la comunidad”, sostuvo.
Sin embargo, ante la insistencia de la diputada sobre los acercamientos institucionales con los representantes de la fundación, la secretaria reconoció que no se han realizado reuniones directas.
“No he tenido contacto con los integrantes de la fundación”, respondió, aunque reiteró que existe comunicación con integrantes de su ballet folclórico.
La funcionaria sostuvo que la controversia por la posesión del edificio debe tratarse por separado de la relación entre la Secretaría de Cultura y las organizaciones artísticas.
Asimismo, expresó su reconocimiento a la trayectoria de la Fundación Arturo Herrera Cabañas y a sus aportaciones a la vida cultural de Hidalgo.
“Son dos temas totalmente distintos que se tienen que tratar de esa manera”, señaló, en referencia al conflicto inmobiliario y a las actividades culturales que desarrolla la institución.
En su intervención, Tania Meza también planteó un segundo cuestionamiento relacionado con posibles vínculos familiares dentro de la estructura administrativa de la Secretaría de Cultura.
La diputada preguntó públicamente si Areli Mendoza Baltazar, a quien identificó como secretaria particular de Neyda Naranjo, tiene algún parentesco con la funcionaria estatal.
Explicó que este señalamiento surgió durante la manifestación del 19 de abril, cuando integrantes de la comunidad cultural expresaron inconformidades relacionadas con el funcionamiento de la dependencia.
“Quiero saber si esto es cierto: ¿Areli Mendoza Baltazar es su familiar y su secretaria particular?”, cuestionó la legisladora.
En la respuesta contenida en la intervención proporcionada, Naranjo Baltazar no aclaró si existe parentesco con la persona mencionada ni respondió al cuestionamiento sobre una posible relación familiar dentro de la dependencia.
Tampoco precisó si ha visitado personalmente el inmueble de Allende 113, como le solicitó la diputada.


