A dos años del decreto firmado por Andrés Manuel López Obrador, la Semarnat rebasó el plazo legal para expedir el Programa de Restauración Ecológica.
A dos años de que el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador decretó como Zona de Restauración Ecológica el área de influencia de la presa Endhó, el Gobierno federal no cumplió dentro del plazo establecido con uno de los compromisos centrales de la declaratoria: formular y expedir el Programa de Restauración Ecológica que debe ordenar, calendarizar y permitir evaluar la recuperación ambiental de la región.
El decreto fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 26 de septiembre de 2024 y comprende 36 mil 637.93 hectáreas de Atitalaquia, Atotonilco de Tula, Tepeji del Río de Ocampo, Tepetitlán, Tezontepec de Aldama, Tlahuelilpan, Tlaxcoapan y Tula de Allende. Su objetivo es recuperar las condiciones ecológicas y los servicios relacionados con agua, aire, suelo y biodiversidad.
El incumplimiento del calendario puede acreditarse en el propio decreto. Su segundo artículo transitorio estableció que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales debía formular y expedir el programa en un plazo máximo de ocho meses contado a partir de la entrada en vigor de la declaratoria.
Debido a que ésta comenzó a surtir efectos el 27 de septiembre de 2024, el plazo concluyó aproximadamente el 27 de mayo de 2025.


Sin embargo, el 8 de marzo de 2026, más de nueve meses después de vencido ese plazo, la propia Semarnat informó que apenas había iniciado, junto con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, el proceso de consulta previa, libre e informada para desarrollar el Programa de Restauración Ecológica de Endhó.
La situación continuó en los meses siguientes. El 16 de marzo la dependencia se refirió expresamente al “proyecto del Programa de Restauración Ecológica”, mientras que el 2 de junio seguía realizando asambleas informativas con comunidades hñähñu como parte del proceso de consulta sobre ese proyecto.
Durante los últimos dos años se han desarrollado trabajos para retirar lirio acuático, controlar el mosquito Culex, realizar fumigaciones, brindar atención sanitaria y efectuar inspecciones ambientales.
Esas intervenciones no sustituyen el programa integral exigido por el decreto, encargado de establecer metas, etapas, indicadores, mecanismos de evaluación y responsabilidades para la restauración de toda la zona.
La declaratoria presidencial tampoco se limitó al saneamiento visible de la presa. Ordenó recuperar y restablecer las condiciones ecológicas del territorio, incluyendo suelo, agua, aire y biota.
El mismo decreto dispone que el programa y los proyectos derivados deberán concluir en un máximo de 12 años contados a partir de la emisión del programa, por lo que el retraso en su publicación también pospone el inicio formal de ese calendario.
Otro pendiente estructural es el control de las fuentes de contaminación. Meses antes del decreto, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos documentó en su Recomendación 159/2024 violaciones a los derechos a un medio ambiente sano y al saneamiento del agua debido a descargas de aguas residuales no controladas en la presa Endhó. La recomendación fue dirigida a Conagua, Profepa, el Gobierno de Hidalgo y los ayuntamientos de Tula de Allende y Tepetitlán.
Así, lo cumplido hasta ahora incluye la expedición de la declaratoria, distintas acciones de saneamiento, control de vegetación acuática, combate de vectores, atención sanitaria e inspecciones. Lo que permanece pendiente es consolidar y expedir el instrumento que debe integrar todas esas acciones, definir metas verificables para la recuperación del agua, suelo, aire y biodiversidad, establecer responsables y permitir conocer públicamente si la contaminación realmente disminuye.
A dos años del decreto presidencial, Endhó cuenta con intervenciones parciales, pero no con la restauración integral prevista originalmente ni con el programa expedido dentro del plazo que fijó el propio Gobierno federal. La recuperación de la presa y su zona de influencia, por tanto, continúa como un compromiso abierto.


