Marco Antonio Mendoza sostiene que la propuesta de Morena “carece de criterios objetivos para garantizar la paridad y perpetúa desigualdades en la representación política de las mujeres”.
El presidente del Comité Directivo Estatal del PRI en Hidalgo, Marco Antonio Mendoza Bustamante, anunció que su partido promoverá una acción de inconstitucionalidad contra la reforma electoral impulsada por diputados de Morena y sus aliados en el Congreso local, al considerar que vulnera el principio de paridad y carece de criterios objetivos para la distribución de municipios reservados para candidaturas de mujeres.
En conferencia de prensa, el dirigente priista afirmó que su partido agotará todas las vías legales para impugnar la reforma, al señalar que existen precedentes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Tribunal Electoral en casos similares ocurridos en Jalisco y Morelos.
“Vamos a promover una acción de inconstitucionalidad convencidos de que existen criterios que deben respetarse institucionalmente. Vamos a combatir la fuerza de los números con la fuerza del derecho”, expresó.
Mendoza Bustamante sostuvo que cualquier acción afirmativa debe sustentarse en parámetros objetivos, como la población, el tamaño de los municipios, la competitividad electoral y su carácter temporal, con el propósito de avanzar progresivamente hacia una igualdad sustantiva.
Criticó que la iniciativa divida a los municipios de manera alfabética para definir cuáles serán exclusivos para candidaturas de mujeres, al considerar que ese mecanismo “no representa un parámetro objetivo” y genera un desequilibrio en la representación política.
Detalló que, de aprobarse la reforma, el bloque de municipios comprendido de Acatlán a Metztitlán, reservado para mujeres, concentraría alrededor del 43 por ciento de la población estatal, mientras que el bloque de Nicolás Flores a Zimapán, abierto a candidaturas de cualquier género, abarcaría el 57 por ciento restante.
Asimismo, señaló que el bloque reservado para mujeres incluye un mayor número de municipios con altos índices de marginación, mientras que los municipios con mayor población y desarrollo quedarían mayoritariamente en el bloque abierto.
“Está pasando lo mismo que históricamente han combatido las mujeres: enviarlas a gobernar los municipios más pequeños y más marginados, mientras los municipios grandes quedan para los hombres”, afirmó.
El dirigente estatal del PRI explicó que su partido presentó una propuesta alternativa basada en criterios demográficos, consistente en ordenar los municipios por densidad poblacional, dividirlos en bloques equivalentes y alternar su asignación para garantizar un equilibrio real entre hombres y mujeres.
También cuestionó que la reforma convierta el 50 por ciento de participación femenina en un límite permanente y no en un punto de partida para seguir reduciendo la brecha de representación.
Recordó que, tras las medidas afirmativas aplicadas por la autoridad electoral en el proceso anterior, Hidalgo alcanzó una integración de 41 municipios gobernados por mujeres y 43 por hombres, por lo que consideró que el siguiente paso debía ser avanzar hacia un mayor equilibrio y no fijar un esquema que, dijo, impediría nuevos avances.
Finalmente, Mendoza Bustamante reiteró que el PRI mantendrá su oposición a la reforma electoral y buscará que los tribunales revisen su constitucionalidad, al sostener que la iniciativa “no está pensada en la igualdad, ni en la paridad, ni en las mujeres”, sino que modifica las reglas electorales sin criterios objetivos.


