¿Veremos la ópera prima del gobernador Julio Menchaca?
Si continuamos con la línea metafórica – cinematográfica que planteó el gobernador Julio Menchaca, con la cinta “Cuando los hijos se van” y su extrañeza por la falta de renuncias en su gabinete, ante las próximas elecciones, bien podríamos adelantar el nuevo melodrama que tendrá que enfrentar y dirigir el mandatario estatal: el de “Cuando los hijos regresan”.
Porque no será extraño que “los hijos” y quizá alguna de sus hijas de Menchaca Salazar que fracasen en su sueño elector pretendan regresar al nido que los vio nacer en la política y la administración pública.
El primero que marcó el paso fue ya Navor Rojas Mancera, de larga trayectoria política en Hidalgo.
Ayer, Rojas Mancera anunció su renuncia como titular de la Oficina de Defensa del Consumidor (lo que era la Profeco, pero ya con su nombre de la transformación) en Hidalgo, y volvió a expresar su interés por competir por la alcaldía capitalina.
Exregidor, exdiputado, exsenador, Rojas Mancera es el primer “hijo” de Menchaca que atiende la convocatoria y renuncia para enfrentar sus aspiraciones políticas.
Buscó ya anteriormente la candidatura de Morena para la alcaldía de Pachuca, sin embargo, como él mismo lo ha expresado, fue desplazado sin encuestas de por medio.
¿Será el primer “hijo” que se va y que después regresa?
Imposible, Rojas Mancera se va, definitivamente, si vuelve a sufrir algún desprecio, como el personaje de “Cuando los hijos se van” interpretado, primero por Emilio Tuero y luego por Alberto Vázquez.
Se va y no regresa.
¿Cuántos y cuántas más están por irse?
¿Cuántos y cuántas más querrán regresar?
Cada día se tardan más.


