Inversión de 3 mil 500 mdp impulsa soberanía cultural y empleo
Con una inversión íntegramente privada de 3 mil 500 millones de pesos, Mundo Charro se consolida como el proyecto de infraestructura turística más sólido del México contemporáneo. Ubicado estratégicamente en el Altiplano Hidalguense, este destino abarca 100 hectáreas, de las cuales 65 están dedicadas a la preservación de bosque y naturaleza, posicionándose como un nuevo Polo Turístico diseñado para descentralizar la oferta nacional.
Tras una exitosa presencia en el Tianguis Turístico México 2026, el CEO Armando Ruíz Villalobos destacó que el proyecto busca dignificar la identidad mexicana bajo el concepto de “Turismo con causa”, ofreciendo una experiencia de excelencia que conecta la modernidad con las raíces más profundas del país.
Capacidades operativas y experiencias inmersivas
El destino ha sido diseñado para competir en el mercado global mediante tres pilares de servicio:
- Turismo de Negocios (MICE): Un centro de convenciones con tecnología de punta y 14 salones, además de una explanada para eventos masivos con capacidad para 15,000 personas.
- Hospitalidad de Alta Gama: Un ecosistema de 170 llaves (habitaciones) de lujo bajo el esquema de “Vida en Hacienda”, ideal para celebraciones destino.
- Patrimonio y Bienestar Animal: Un Lienzo Charro para 1,200 espectadores que cuenta con el Reconocimiento Paddock 2026, garantizando los más altos estándares de bienestar animal y custodia de la Charrería.
Además, los visitantes podrán recorrer seis tierras temáticas (como México Ranchero y México Contemporáneo) y disfrutar de 25 centros de consumo de alta gastronomía, complementados con experiencias tecnológicas inmersivas.
Motor de desarrollo y legado cultural
Más allá de la infraestructura, Mundo Charro se erige como un motor de desarrollo económico para la región, proyectando la creación de 1,200 empleos directos y 2,500 indirectos. La estrategia prioriza a los proveedores locales del Altiplano Hidalguense para fortalecer la cadena de valor regional.
Gracias a su cercanía de solo 45 minutos con la Ciudad de México y su conectividad directa con el AIFA, el proyecto salvaguarda la cultura de la charrería, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, demostrando que el legado de hospitalidad mexicano es una experiencia de máxima excelencia.



