La propuesta, enviada al Senado, incluye reducción de estructuras, control de sueldos y nuevas reglas de transparencia para partidos y autoridades electorales
En la conferencia matutina de este martes, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó su denominado “Plan B” en materia electoral, el cual será enviado a la Cámara de Senadores y que, de acuerdo con el gobierno federal, busca reducir privilegios y ampliar la participación ciudadana.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, fue la encargada de exponer los principales alcances de la iniciativa, que la administración federal define como una reforma de carácter administrativo más que electoral.
Entre los ejes centrales del planteamiento se encuentra la obligación de transparentar las remuneraciones de las dirigencias de los partidos políticos, así como el reporte de sus operaciones bancarias, con el objetivo de fortalecer los mecanismos de rendición de cuentas.
El proyecto contempla diversas medidas de ajuste institucional y presupuestal. En el caso de los ayuntamientos, se propone un tope de hasta 15 regidores, mientras que para los congresos locales se establece un límite presupuestal equivalente al 0.7 por ciento del gasto estatal.


Asimismo, se plantea fijar topes a los salarios de funcionarios electorales y eliminar prestaciones adicionales como bonos y seguros. En el ámbito legislativo federal, se incluye una reducción progresiva del 15 por ciento en el Senado de la República.
Otro de los puntos es la posibilidad de adelantar el proceso de revocación de mandato a 2027, lo que implicaría la inclusión de la presidenta en las boletas electorales antes del término de su periodo.
En materia operativa, la iniciativa propone que los cómputos electorales inicien al cierre de la jornada electoral, en lugar de comenzar días después, además de incorporar mecanismos de fiscalización en tiempo real sobre el uso de recursos.
También se establece un tope a los salarios de las dirigencias partidistas.
Durante la presentación no se incluyó la propuesta de consulta popular sobre temas electorales, la cual había sido mencionada previamente en discusiones públicas sobre la reforma.



