En el sexenio de AMLO, la cobertura cayó a 71.3%, lejos del 95% requerido para inmunidad colectiva.
La reintroducción del sarampión en México era inminente desde 2019 debido a la pérdida progresiva de la inmunidad de rebaño, advirtió el médico especialista en Medicina Interna e Infectología, Alejandro Macías Hernández, al señalar que desde ese año se alertó en distintos foros sobre el riesgo creciente ante la caída en la cobertura de vacunación.
De acuerdo con la Secretaría de Salud federal, hasta la semana epidemiológica 04 de 2026 se han confirmado 8 mil 899 casos de sarampión en el país. Para especialistas, el brote no fue sorpresivo: cuando la cobertura de vacunación contra el sarampión baja de 95 por ciento en menores de cinco años, se pierde la inmunidad colectiva que impide la propagación del virus.
Macías Hernández recordó que entre 2021 y 2023 la tasa de cobertura en México fue de 71.3 por ciento, muy por debajo del estándar internacional necesario para prevenir brotes. “Se estaba perdiendo la inmunidad de rebaño”, subrayó, al enfatizar que la brecha de vacunación ya era evidente desde años atrás.
Los datos oficiales indican que la mayor incidencia se registra en menores de un año, con 50.41 casos por cada 100 mil habitantes; le siguen niñas y niños de 1 a 4 años con 15.48 casos, y de 5 a 9 años con 10.28 casos por cada 100 mil habitantes.
En cuanto al antecedente de vacunación, 91.07 por ciento de los casos confirmados no cuenta con registro de vacuna; 6.43 por ciento tiene una dosis, y apenas 2.51 por ciento presenta esquema completo con dos o más dosis documentadas en la cartilla nacional de salud.


El diputado federal Éctor Jaime Ramírez Barba, secretario de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, sostuvo que México enfrenta además un problema estructural: no existe un registro nominal de vacunación plenamente operativo que permita a la población conocer con certeza su estatus.
Ante este panorama, el legislador presentó una iniciativa para crear un Registro Nacional Digital de Vacunación y una Cartilla Nacional de Vacunación Electrónica, con un sistema individualizado que permita saber quién está vacunado, con qué biológico, cuántas dosis ha recibido y cuáles le faltan, bajo protección de datos personales.
Asimismo, propuso blindar el presupuesto para vacunación mediante recursos etiquetados y suficientes cada ejercicio fiscal, con mecanismos de transparencia y rendición de cuentas, a fin de evitar que la cobertura vuelva a caer por debajo del umbral que garantiza la inmunidad colectiva.


