Personal docente y administrativo de la Escuela Secundaria Técnica No. 1 hizo público un posicionamiento en el que solicita a las autoridades estatales revisar el reciente nombramiento de una subdirección, al considerar que la decisión podría profundizar un conflicto interno que, aseguran, se arrastra desde hace varios años dentro de la institución.
De acuerdo con el documento difundido por integrantes de la comunidad escolar, la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo otorgó el nombramiento de subdirectora a la profesora Emilia Teresa Badillo, a quien una parte mayoritaria del personal identifica como una figura central en episodios de confrontación laboral y división al interior del plantel. Señalan que, aun sin una presentación oficial ante la escuela, la docente ya se ostenta en el cargo, lo que ha generado mayor tensión entre el personal.
El posicionamiento está respaldado, según los inconformes, por un documento firmado por aproximadamente el 80 por ciento del personal, en el que se solicita que los nombramientos de subdirección se realicen con perfiles externos, ante el temor de que antecedentes de confrontación y prácticas autoritarias se trasladen a cargos directivos.
Las y los trabajadores sostienen que su pronunciamiento no se basa en rumores, sino en una experiencia acumulada de presiones, amenazas, descalificaciones y estrategias de división que, afirman, hoy parecen verse recompensadas con el nombramiento, pasando por alto la voluntad mayoritaria y posibles afectaciones a derechos laborales, incluso de personal que ya desempeñaba funciones directivas.
Añaden que la Secundaria Técnica No. 1 es una institución de alta demanda, por lo que subdirectores y subdirectoras que laboran fuera de la ciudad de Pachuca esperan acceder a estos espacios mediante procesos considerados justos y transparentes, situación que —señalan— también se ve afectada con esta designación.
Ante este escenario, la comunidad escolar hizo un llamado público al gobernador del estado, Julio Menchaca Salazar, y a la SEPH para que revisen el nombramiento y, en su caso, den marcha atrás, privilegiando la legalidad, la voluntad colectiva y la paz institucional. Asimismo, solicitaron la atención de los medios de comunicación, al advertir que el silencio puede propiciar la repetición de este tipo de decisiones.
En su mensaje, el personal plantea cuestionamientos sobre la pertinencia de colocar al frente de una comunidad educativa a una persona señalada por amplios antecedentes de conflicto y sobre el impacto que decisiones de este tipo pueden tener en el funcionamiento y clima laboral de la institución, subrayando que corresponde ahora a las autoridades escuchar y actuar con responsabilidad.


