Sarampión: La lopezobradorización de la ciencia ha demostrado ser mortal.
Así, con el mismo infausto manual de Hugo López Gatell y Andrés Manuel López Obrador, la presidenta Claudia Sheinbaum pretende combatir el brote descontrolado de sarampión con declaraciones en la mañanera.
La Presidenta dice que el brote de sarampión que hoy enfrenta México se explica porque durante la pandemia la gente no se vacunó. El argumento es cómodo.
La salud pública no puede depender —ni excusarse— en un evento ocurrido hace casi seis años. La pandemia terminó, el tiempo pasó y el Estado tuvo margen de sobra para reactivar, reforzar y corregir.
Especialistas médicos como Éctor Jaime Ramírez, médico, doctor en ciencias de la salud por la Pacific Western University y Francisco Moreno Sánchez, director de la línea de servicio de medicina interna del Centro Médico ABC coinciden en que el brote está fuera de control.
Los datos duros confirman la falla. Al 20 de enero de 2026, México acumula 7,188 casos confirmados y 15,749 probables, distribuidos en 32 estados y 255 municipios.
El brote ya cruzó fronteras sanitarias que parecían contenidas: Puebla, que antes no registraba casos, hoy ya los tiene confirmados.
Repetir que “hay vacunas suficientes” no resuelve nada si las dosis no llegan a quienes las necesitan, si no se aplican con rapidez y si no se actúa donde el riesgo es mayor.
Ambos expertos sostienen que contención real pasa por intensificar la vacunación en colonias con baja cobertura, salir del consultorio y llevar las brigadas a escuelas, guarderías, centros de trabajo, centrales de transporte y aeropuertos. Exige reforzar esquemas en adolescentes y adultos jóvenes con antecedentes incompletos o desconocidos, construir registros nominales que permitan identificar a quien falta y volver por él, y proteger de manera específica a la población móvil —jornaleros, migrantes y trabajadores temporales— que suele quedar fuera de las estadísticas. Todo ello requiere presupuesto suficiente, reglas claras y blindaje efectivo del Programa Nacional de Vacunación.
Nada de eso se ha realizado, todo es saliva matutina.
Sí, la lopezobradorización de la ciencia ha demostrado ser mortal.
Ah, pero ahí está la demagogia, para salvar las elecciones.


