Un sexenio de abandono a mujeres violentadas.
La Red Nacional de Refugios (RNR) manifestó su preocupación por los Lineamientos de Operación y la Guía Operativa 2026 del Programa para la Prevención y Detección de Violencias Feminicidas, al advertir que representan un retroceso en la garantía del derecho de mujeres, niñas y niños a una vida libre de violencia.
La organización civil señaló que, si bien para el ejercicio fiscal 2026 se asignaron 515 millones 33 mil 86.90 pesos al Componente C —Apoyo para Espacios de Refugio Especializados para Mujeres Víctimas de Violencia de Género, sus hijas e hijos—, el crecimiento real del presupuesto, descontando inflación, es apenas alrededor del 2 por ciento, lo que consideró insuficiente.
La red recordó que, desde el inicio del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, el presupuesto para los refugios ha llegado con retrasos, y ha sido sistemáticamente reducido, lo que compromete la continuidad de servicios que previenen feminicidios y restituyen derechos.
Esto debería ser un escándalo, pero en medio de tantos escándalos, lamentablemente pierde resonancia a pesar de ser un tema que, se supone, el gobierno tiene especial atención.
“El presidente más feminista de la historia”, se hizo llamar López Obrador.
“Llegamos todas”, arengó la presidenta Claudia Sheinbaum al inicio de su mandato.
Ni una, ni otra. La violencia contra las mujeres no solo no cesa sino aumenta en todos los estratos sociales y políticos.
Les siguen encabezando actos “por sus derechos”.
Les siguen regateando la asunción al poder.
Les siguen diciendo cómo deben actuar.
Las siguen asesinando.
Y las expertas feministas siguen callando “para romper el pacto patriarcal”.


