Expertos de la UNAM urgen a visibilizar la violencia en línea
El uso de herramientas tecnológicas ha facilitado la vida cotidiana, pero también ha extendido la violencia machista, sexista y misógina al entorno virtual. Según el Módulo sobre Ciberacoso (MOCIBA) 2024 del INEGI, 10.6 millones de mexicanas de 12 años o más fueron víctimas de acoso en internet, siendo las jóvenes de entre 12 y 29 años el grupo con mayor vulnerabilidad.
El impacto en el cuerpo y la salud
Luz María Garay Cruz, académica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), advierte que la violencia digital no es “virtual”, sino real, debido a su materialidad y consecuencias físicas. Las víctimas reportan:
- Síntomas físicos: Náuseas, dolores de cabeza y ataques de ansiedad.
- Impacto emocional: Depresión y, en casos extremos, intentos de suicidio.
- Consecuencias sociales: Cambios de domicilio o abandono escolar.
Modalidades de agresión
A diferencia de los hombres, las mujeres enfrentan con mayor frecuencia insinuaciones sexuales, extorsión con imágenes íntimas y grooming (adultos que suplantan identidad para captar menores). La experta señala que el anonimato en redes sociales favorece estas conductas, donde el objetivo principal es la humillación y sumisión de la mujer por su condición de género.
Estrategias de prevención y autocuidado
Para combatir este fenómeno, se propone desarrollar habilidades digitales en tres niveles: instrumental (uso técnico), cognitiva-crítica (identificar discursos de odio) y digital-comunicativa (creación de contenidos propios).
Como medidas de autocuidado, se recomienda la reapropiación de los espacios digitales mediante el uso de contraseñas seguras (mezclando caracteres, números y mayúsculas) y evitar la repetición de claves en distintas cuentas para prevenir el rastreo y la suplantación.


